El tren turístico que acondicionó en Monforte el Museo do Ferrocarril de Galicia está en vía muerta desde el pasado mes de febrero, a la espera de que Fomento resuelva la aprobación de una normativa específica para este tipo de composiciones históricas. La Fundación dos Ferrocarrís de Galicia, responsable de las instalaciones habilitadas en los antiguos talleres de Renfe, aguarda la decisión del ministerio para adaptar su «museo rodante» a las nuevas directrices. Entre otras exigencias, los promotores de trenes de época deberán suscribir un seguro de responsabilidad civil, por importe de tres millones de euros, para poder circular por las vías que dependen del Administrador de Infraestructuras Ferroviarios (Adif).
«Hasta ahora los trenes históricos no estaban regulados, asumía todo Renfe a través del museo de Madrid. Para mí, es mejor que tarden otros seis meses y que quede todo bien resuelto», explica el gerente de la fundación monfortina, Luis Blanco.
En su momento, Renfe Operadora y la Fundación de los Ferrocarriles españoles llegaron a un acuerdo sobre la circulación de los trenes históricos, que aún está pendiente del visto bueno de Fomento. Los responsables de las composiciones de época que utilizan las vías del Adif en sus recorridos turísticos fueron informadas a comienzos del 2006 del parón que se avecinaba, pero la demora en la aprobación de la normativa ha encendido la luz de alarma en algunas fundaciones.
En el caso concreto de Monforte, la Fundación dos Ferrocarrís confiaba en poder reanudar su actividad antes de final de año, pero a estas alturas prefiere no aventurar plazos. «Nosotros nos estamos preparando para los cambios. Los trámites burocráticos son así y lo importante es que no serán un problema para el museo, que sigue funcionando con normalidad», señala Luis Blanco.
Por lo que respecta a la elevada cuantía del seguro de responsabilidad civil, explicó que hay varias fundaciones, entre ellas la de Monforte, que estudian suscribirla de forma conjunta con el fin de rebajar los costes. «Estamos esperando a ver qué pasa para concertarlo, porque hacerlo ahora no tendría mucho sentido», detalló.
Previsiblemente, la nueva normativa obligará a contratar a maquinistas de Renfe para conducir los trenes de época, un cometido que en Galaico Expreso venían desarrollando profesionales de forma voluntaria.