La comedia que no tuvo gracia

Laura López laura.lopez@lavoz.es

LEMOS

El acto que parecía más original y divertido de las fiestas de Rosende, en Sober, acabó dejando con mal sabor de boca a todos los asistentes. David Pérez es miembro de la comisión de fiestas y uno de los organizadores de la caza del cerdo que tuvo lugar ayer por la tarde en el recinto de la piscina. Participaron veinticuatro personas, unidas de dos en dos por las piernas, atadas con cinta aislante. El cerdo lo trajeron de Escairón, con menos de sesenta kilos, y le untaron la piel con fairy . Sin embargo, el animal no estaba por la labor de correr y para obligarlo a moverse comenzaron a darle patadas y acabaron echándole lubricante de motor por encima. Cuando las parejas salieron a por él, el cerdo no duró un minuto en pie, ya que se le echaron casi todos encima y sólo sus gritos y las recriminaciones de los organizadores lograron devolverle un poco de aire y de espacio al animal. La agonía del «bufón». Los ganadores fueron Jorge Arias y Juan Francisco Álvarez , que esperan compartir el premio con sus vecinos. Puede que ya no sea posible, porque el pobre cerdo acabó casi inmóvil, temblando y al borde del infarto. Algunos seguían incordiándolo después de este espectáculo, mientras otros criticaban el salvajismo de este acto. Los ánimos acabaron un poco bajos en general porque lo que buscaba todo el mundo era pasar un buen rato, pero parece que la situación se les fue de las manos. Quizás tomar a un cerdo por bufón no sea la mejor opción para divertirse.

En San Clodio la jornada se desarrolló con un tono muy diferente. Entre las once de la mañana y las siete de la tarde se celebraron unas charlas sobre el voluntariado. El público asistente no fue muy numeroso, a pesar de la variedad de ramas del voluntariado que se trataron. Estuvo, entre otros, el delegado de Cruz Roja, Manuel María López , la trabajadora social de Auxilia Monforte, Noelia Martínez , y la coordinadora provincial de Solidariedade Galega co Pobo Saharaui. Por la tarde intervinieron voluntarios de Adega, de Manos Unidas y de Protección Civil. También estuvo presente en la inauguración el teniente de alcalde Roberto Castro, y la concejala de Servizos Sociais, Concepción Fernández, se encargó de la entrega de diplomas en la clausura.

Por otra parte, en el Parador de Monforte se celebró la última jornada del cuarto torneo de bridge, entre las cinco y las nueve de la noche. Esta cita está organizada por la asociación de bridge de Monforte, presidida por Julia Fernández . Tras las partidas celebraron una cena en el Parador, e hicieron la entrega de premios. Este año participaron cuarenta y dos parejas de toda la península y se despidieron ayer hasta la próxima edición.