El Ayuntamiento prevé sacar a concurso la elaboración de un inventario de los caminos públicos del municipio. El alcalde, José López Orozco, indica que este documento puede resultar muy útil para la defensa de los intereses municipales, pero también para proteger una red de vías que, en el caso de aquellos que no se convirtieron en pistas, tienen interés por distintos motivos. La demanda de protección de los caminos tradicionales es creciente en distintos ámbitos sociales y recientemente la pusieron de manifiesto tanto la asociación Amigos do Camiño Rural como el propio Bloque Nacionalista, que en diversas ocasiones a lo largo de los últimos años propuso elaborar un inventario.
El alcalde, José López Orozco, asegura que el concejal para la Zona Rural, Francisco Fernández Liñares, se ocupará de la elaboración del listado de caminos rurales en cuanto esté todo a punto para la aprobación provisional del Plan General de Ordenación Municipal, que es el asunto al que en estos días dedica casi todo su tiempo.
El presidente de la corporación indica que no quiere que el trabajo se limite a incluir cada camino público en un listado. Pretende que especifique algunos detalles, como su denominación, características, estado y trazado. Pero también deberá reseñar, según las pretensiones del alcalde, si a lo largo de estas vías existen construcciones, como muros, que tengan interés por sus características.
Orozco dice que es posible que algunas de estas vías rurales ya sean prácticamente desconocidas. En algunos casos, se registran problemas con propietarios de fincas colindantes a la hora de instalar cierres porque no está claro hasta dónde llega el ancho de la vía. Indica que la solución más eficaz para dotar al Ayuntamiento de un documento como el citado es convocar un concurso y adjudicar el trabajo a una empresa.
Al margen de las declaraciones del alcalde, es de señalar que el Concello no dispone de un inventario de caminos municipales, pero sí tiene registrados patrimonialmente muchos de ellos. El problema estriba en los caminos tradicionales, aquellos que no fueron convertidos en pistas, y por el cambio de usos agropecuarios y por dejar de servir como vías de comunicación entre núcleos, quedaron abandonados y están cerrados por la maleza, o pueden desaparecer por la presión urbanizadora.