Una casa que ardió ayer en la calle de los anticuarios de Sarria fue derribada a las pocas horas de ser sofocadas las llamas. La decisión fue del Concello ante el riesgo que suponía para los viandantes.
El incendio se produjo por la mañana sin que se conozcan las causas del mismo. La Guardia Civil abrió una investigación para tratar de determinar si hubo intencionalidad o no en el siniestro. La casa, según los vecinos de la zona, había sido expropiada hace algún tiempo por el Concello.
En la vivienda unifamiliar residía un hombre de unos cuarenta años, aproximadamente, que salió ileso del percance que despertó el interés de muchos curiosos debido, especialmente, a la gran cantidad de humo que fue visto desde diversas zonas de la villa.
El hecho de que la casa fuera de materiales de fácil combustión hizo que las llamas alcanzasen en algún momento proporciones considerables. Los responsables de los servicios de seguridad optaron por desalojar a los vecinos del inmueble contiguo para evitar posibles problemas.
Durante el fuego pudieron apreciarse como saltaban chispas de los cables exteriores de las conducciones eléctricas y no está descartado que fuese un cortocircuito el que causó el aparatoso siniestro.
Al lugar se desplazaron gran cantidad de medios. Componentes de la Guardia Civil, Policía Local y Protección Civil se desplazaron al lugar. También fue llevada al lugar una carroceta del Concello de Láncara. En algún momento también se planteó la posibilidad de avisar a los bomberos de Lugo.
Algunos vecinos de la zona indicaron que hubo mucha suerte porque el incendio se produjo de día en un momento que no había nadie en la casa y que en las de al lado no había muchos vecinos. «Se fora de noite, posiblemente houbera desgracias», comentó uno de ellos.
La circulación por parte de la calle de los anticuarios estuvo cortada durante buena parte de la jornada mientras se desarrollaron los trabajos de extinción y también cuando fue derribado el inmueble.