monforte | Los fuertes ataques de black-rot y mildiu en los viñedos de Ribeira Sacra podrían reducir en un tercio la cosecha de este año, según las estimaciones del sector. La merma, sin embargo, será más significativa en las variedades de peor calidad, las que se destinan en proporciones limitadas a segundas marcas de las bodegas. En este caso, la producción de uvas de alicante (garnacha tintorera) y palomino se verá reducida en la mayoría de las subzonas de la denominación de origen en porcentajes próximos al 50%. La mencía, de la que el pasado año se vendimiaron 4.242.812 kilos de uvas, sobre un total de 6.016.072, ha resistido mejor la virulencia de las infecciones que causaron estos hongos en las cepas.
Los ataques de black-rot y mildiu, principal causante este último del recorte de la producción, afectaron a las cinco subzonas de la denominación de origen. Ni siquiera las mejores zonas de viñedos del Sil, donde los menores índices de humedad suelen paliar la incidencia de los hongos, se libraron este año de la plaga, aunque posiblemente los mayores daños se hayan producido en explotaciones de Ribeiras do Miño.
«Nas zonas de viñedos de Sober e Pantón menos aireadas, a elevada humidade e o calor favoreceron que se producisen brotes de mildiu cada tres días», explica el ingeniero agrícola Victoriano Pérez. Los daños causados por estos ataques se vieron favorecidos por su coincidencia con el período de floración y cuajado del fruto, cuando la incidencia de los hongos es especialmente dañina. En algunas viñas, la plaga provocó la desecación total o parcial de hojas y racimos en la mayoría de las plantas.
Además de las variedades genéricas, la incidencia de black-rot y mildiu se ha dejado notar de forma muy especial en las variedades blancas de calidad, como godello, albariño y treixadura, que verán este año muy mermada su producción. En el conjunto de la denominación de origen, y tomando como referencia la totalidad de las variedades, fuentes del sector calculan que las enfermedades del viñedo reducirán la cosecha en cerca de un 30%.
Los sindicatos han trasladado a las bodegas una propuesta de precios para la próxima vendimia con una subida del precio de la uva del 10%, con el fin de compensar las pérdidas en la producción y el aumento de los costes por el uso continuado de tratamientos fitosanitarios.