Una quincena de embarcaciones tradicionales participaron en la tercera edición de la Festa do Río de Monforte. Esta mañana se podrán dar los últimos paseos
29 jul 2007 . Actualizado a las 02:00 h.monforte | El río Cabe fue ayer a su paso por Monforte el escenario de una exhibición de barcas tradicionales y de actividades lúdicas en la tercera edición de la Festa do Río, que continúa durante la jornada de hoy. Con esta celebración se pretende conmemorar el peso que las embarcaciones tuvieron en la historia y en la cultura de Monforte, apelando a los recuerdos de los mayores y dándolos a conocer a las generaciones más jóvenes. La fiesta está organizada por el Ayuntamiento de Monforte y la asociación Barcas do Minho, con el patrocinio del Xacobeo y la Consellería de Innovación e Industria.
El encuentro de embarcaciones tradicionales tuvo lugar a partir de las doce de la mañana en el río Cabe, en la zona del Parque dos Condes. En la concentración participaron alrededor de quince barcas: las barcas típicas del Cabe, propiedad del Ayuntamiento, las de la Asociación Barcas do Minho y de otras asociaciones de la Federación Galega pola Cultura Marítima e Fluvial y de Portugal, además de las piraguas particulares y del club Quixós. Todas las asociaciones que participaron en la fiesta recibieron de regalo un lote de productos de la zona.
Tipos de embarcaciones
Xavier Viana, de la asociación Barcas do Minho, cuenta la importancia que las barcas tenían en la cultura de la ciudad. Las que ahora son del Ayuntamiento se usaban originariamente para ir a pescar, «pero hai uns oitenta anos comezáronse a usar como barcas de recreo instalándolle bancos onde sentarse, aínda que co paso do tempo foise perdendo a tradición», explica Viana. En Monforte había una cultura de uso recreativo de las barcas, «e os veciños alugábanas para ir de merenda e pasear as fins de semana», añade.
Otro de los tipos de barcas fluviales que se podían admirar en la exhibición eran las barcas llamadas de paso, con una forma más cuadrada, que se utilizaban tradicionalmente para cruzar materiales o gente de una orilla a otra del río Miño. Una de las que participó en la fiesta de ayer se utilizaba para transportar cestos de uvas en la Ribeira del Miño. Los remos de esta embarcación miden cinco metros y el remero, Fernando Ibarra, explica que la barca está hecha a la medida de los cestos, que se colocaban sobre el andamio y a lo largo de toda la superficie del barco, dejando huecos para colocar los pies de los tripulantes. «Esta barca ten cinco anos e foi restaurada pola Asociación Barcas do Minho, pero aínda lle temos que cambiar o chan de pino por un de castiñeiro», explica Ibarra.
El último tipo de embarcaciones fluviales que se pudieron apreciar en la muestra fue la barca de dornas, utilizada para la pesca y construida con dos troncos de castaño vaciados y unidos por unas tablas. Además, también llegaron barcas de mar, como la dorna o la barca tradicional de la ría de Arousa.
Todos los que se acercaron al lugar pudieron disfrutar de un agradable paseo en cualquiera de estos tipos de barca. Entre ellos estaba el alcalde, Severino Rodríguez, y la concejala de Cultura, Alicia Cadarso. Además, el recorrido estuvo amenizado por las gaitas y los tambores de un grupo de músicos de la Banda de Monforte, que también realizó un itinerario en barca. Xavier Viana comentó que los paseos en barca eran una actividad dirigida tanto a niños como a mayores, «os vellos gozan lembrando a súa infancia nas barcas, e levan con eles aos netos para compartilo con eles e renovar así a tradición».
Actividades todo el día
La oferta de ocio para la tercera edición de la Festa do Río se prolongó durante todo el día. Los más pequeños pudieron participar en los juegos populares que se desarrollaron en el Parque dos Condes todo el día. En el mismo lugar, a las seis de la tarde, se celebró la décima edición del descenso a nado del río Cabe. A esa misma hora volvió la exhibición de embarcaciones tradicionales, completada con la presencia de un grupo de redeiros de la zona baja del Miño, que hicieron una demostración de este oficio tradicional.
A las siete y media se disputó un partido de kayak polo, entre los equipos Kayak Lucus y Xuvenil As Pontes, organizado por el club Quixós.
Por último, también a las siete y media, se celebró una sesión de teatro en la calle, a cargo de la Troula Barqueira, que actuó por la zona del Malecón, el Parque dos Condes y la calle Cardenal.