Las dos partes pactan un gobierno de coalición tras más de un mes de negociaciones Los nacionalistas administrarán una dedicación exclusiva y los socialistas otra
05 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?a hay pacto de gobierno en A Pobra do Brollón. Casi veinte días después de que el PSOE sumase sus votos a los del BNG para designar alcalde al nacionalista José Luis Maceda, estas dos fuerzas políticas alcanzaron ayer un acuerdo para gobernar en coalición este municipio durante los próximos cuatro años. El pacto divide las tareas de gobierno al 50% entre los dos socios. Según confirmó ayer el propio alcalde, el BNG se queda con ocho delegaciones municipales, y el PSOE con otras ocho. Las que les corresponden a los nacionalistas son, además de la alcaldía, las concejalías de bienestar social, medio rural, obras en el medio rural, servicios, personal, protección civil, economía y hacienda. El PSOE asumirá las responsabilidades de obras urbanas, urbanismo, vivienda, cultura, juventud y deportes y turismo. El acuerdo prevé además la reserva de fondos para pagar una dedicación exclusiva a cada uno de los grupos. BNG y PSOE decidirán si la convierten en dos dedicaciones parciales o si liberan por completo a alguno de sus representantes para trabajar a tiempo completo en el Ayuntamiento. Además, durante este mandato, A Pobra do Brollón tendrá dos tenientes de alcalde del PSOE y uno del Bloque. En cuanto a la participación en los órganos supramunicipales en los que está presente el Ayuntamiento, el BNG designará representantes en la asociación Río Lor y en la fundación comarcal Terras de Lemos, y el PSOE en el consorcio de turismo de la Ribeira Sacra. También será un concejal socialista el representante municipal en el consejo escolar del colegio local. La composición de las comisiones municipales quedó pendiente para otra reunión que se celebrará la semana que viene. El acuerdo tiene que ser ratificado todavía por la corporación. El pleno al que irá esta propuesta de reparto de poderes será convocado por el alcalde para el día 16, justo al final del periodo de un mes que marca la ley tras la sesión de investidura. Con calma para que dure El alcalde, José Luis Maceda, valoró ayer el acuerdo como un pacto pensado con calma para que fuese sólido y duradero. Preguntado por la razón por la que les llevó tanto tiempo alcanzar un acuerdo (las negociaciones empezaron dos semanas antes del pleno de investidura y se prolongaron más de un mes), aseguró que en realidad no ha sido un proceso tan complicado. «Non foi tan malo de facer como puidera parecer, o que pasa é que é preferible dedicarlle algo de tempo e que saia ben e satisfactorio para todos», dice. Las dos partes tenían clara desde un principio que el reparto de responsabilidades tenía que acercarse al 50%, dado que los dos grupos tienen tres concejales.