El aumento de plazas de infantil en los Escolapios indigna a los otros centros

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE

LEMOS

La conselleira echa la culpa de lo ocurrido al último decreto firmado por la Xunta de Fraga Una delegación de directores se entrevistó en Santiago con altos cargos de Educación

12 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?a concesión de dos aulas concertadas más para alumnos de infantil al colegio de los Escolapios ha provocado una auténtica tormenta en el resto de los centros educativos de Monforte. Desde que hace dos semanas trascendió que este centro privado va a poder ofertar el curso que viene hasta cincuenta plazas concertadas, y por lo tanto gratuitas, para niños de 3 años, el doble que hasta ahora, el malestar en la comunidad educativa de los otros colegios y de los institutos de la ciudad no ha dejado de aumentar. Los que se quejan temen que la concentración de tantas plazas en un solo centro deje a medio ocupar las aulas de infantil en los colegios públicos y pueda provocar el cierre de unidades en los otros concertados. La semana pasada el delegado provincial de la Consellería de Educación en Lugo, Luis Manuel Álvarez, tuvo que desplazarse a Monforte para darles explicaciones a los representantes de los otros centros. Al parecer, el representante de la consellería admitió que la decisión podía perjudicar el equilibrio de la oferta educativa entre los distintos centros existentes en Monforte, pero advirtió que en este momento ya resultaba legalmente imposible dar marcha atrás. El viernes, una comisión formada por un representante de los institutos, otro de los colegios públicos y un tercero de los otros dos centros de primaria concertados que hay en Monforte se desplazaron a Santiago para entrevistarse con la conselleira de Educación, Elena Sánchez Piñón. Decreto polémico Según las fuentes consultadas, la conselleira también admitió su desacuerdo con el incremento de las plazas concertadas para educación infantil en los Escolapios, pero además puso nombre a los culpables de lo ocurrido. Según ella, la culpa es del polémico decreto firmado el 18 de marzo del 2005 por los entonces responsables de la Consellería de Educación, que entró en vigor después de ser publicado en el Diario Oficial de Galicia el 19 de mayo del 2005, poco antes de que se consumase el cambio de gobierno en la Xunta. Aquel decreto renovaba los acuerdos con los centros educativos privados y establecía normas como la que, según la actual conselleira, ha obligado dos años más tarde a Educación a duplicar la única línea concertada existente hasta ahora en educación infantil en el colegio que los Escolapios dirigen en Monforte. En aquel momento, este centro tenía una aula concertada para cada uno de los tres niveles de la educación infantil. Pero además, disponía de una clase más, autorizada, pero no sujeta a concierto, y por lo tanto sin financiación pública. A esa primera clase autorizada se le sumaría posteriormente otra, en las mismas condiciones. El decreto de marzo del 2005, criticado duramente en su día por los sindicatos como una hipoteca para la nueva Xunta, dejaba escrito que en el curso 2007-2008 todas las aulas autorizadas en colegios como los Escolapios pasarían a ser concertadas, es decir, financiadas con fondos públicos y gratuitas para los usuarios. De la explicación facilitada por la conselleira a los representantes de los demás centros educativos de Monforte, se deduce que no tuvo nada que ver el hecho de que la decisión sobre los conciertos haya pasado este curso de las delegaciones provinciales a las dependencias centrales de Educación en Santiago. Alguno de los sindicatos había apuntado a una posible bisoñez de los encargados de evaluar las solicitudes de nuevas aulas o a un hipotético desconocimiento de la realidad de la oferta educativa monfortina como causa de lo ocurrido.