El debate más agrio de la sesión estuvo prácticamente circunscrito a la moción presentada por el BNG y defendida por el diputado Antonio Veiga, relativa a la ampliación del puente sobre la vía de FEVE en la carretera de Ribadeo a Vilela, que finalmente el PP no aceptó porque los nacionalistas tampoco admitieron realizar una modificación sobre el texto inicial. Ninguno de los temas polémicos de las últimas semanas, ni siquiera la querella admitida a trámite por el Supremo contra el presidente de la Diputación salieron a relucir en los debates del pleno provincial de ayer. Cacharro, que en algún momento de la polémica con Fomento de fondo, llegó a decir «mi reino empieza a dejar de ser de este mundo», instó a Veiga a que acudiera mejor documentado a los plenos y lo acusó de plantear la moción para ampliar el puente para salir en los medios de comunicación. Aprovechó también para dirigirse al diputado socialistas y concejal de Lugo, José Ramón Gómez Besteiro, para decirle que la situación le recordaba a la del puente nuevo sobre el Miño, que calificó de «historia que nos vienen vendiendo año tras año». El presidente de la Diputación pretendía que Antonio Veiga variara la moción que presentó en el sentido de dirigirse al Ayuntamiento de Ribadeo proponiéndole la solución de ensanchar el puente con aceras más amplias y que diga que prevé en esa zona el plan general, plan que dijo PSOE y sus socios de gobierno mantenían en secreto. Veiga dijo que no cambiaba el texto porque la Diputación había tenido tiempo desde el 2003 a realizar esa gestión y el PP le rechazó la moción.