Ciudadanos La biblioteca municipal de Monforte entregó los premios de su último certamen de poesía infantil. Nueve alumnos fueron galardonados por sus trabajos
06 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Ayer se entregaron los premios del certamen de poesía infantil Nadal 2006, organizado por la biblioteca municipal de Monforte. En la categoría A, para niños de hasta 8 años, Aldara Otero Fernández, de 7 años, alumna del colegio A Gándara, consiguió el primer premio. El segundo diploma fue para Ánxela Jorge Vidal, también de 7 años, del Colexio Novo. Ana Pérez Cabo, de 8 años, alumna del colegio A Gándara, logró el tercer premio. En la categoría B, de 9 a 11 años, ganó el primer premio Uxía López Castro, de 9 años, del Colexio Novo. El segundo premio fue para Beatriz Fernández Rodríguez, de 10 años y alumna del colegio Escolapios. Y el tercer premio se lo llevó su compañera de colegio Sara Lois Mariño, también de 10 años. En la categoría C, de 12 a 16 años, hubo tres ganadoras, todas ellas alumnas del mismo instituto, el de A Pinguela. Mercedes Illanes Pérez, de 13 años, logró el primer premio. Raquel Rodríguez Iglesias, también de 13 años, ganó el segundo diploma, y el tercer premio fue para Leticia Sáez Rodríguez, de 13 años. Cuando concluyó la entrega de los premios, Aldara Otero Fernández se atrevió a recitar ante los presentes en el acto el poema con el que logró el primer premio de su categoría. El gaiteiro e investigador de la música popular gallega Xavier Blanco deleitó los alumnos de secundaria de A Pinguela con motivo de la fiesta de San Juan Bosco. El músico, natural de Moaña y hasta ahora poco conocido en el sur lucense, interpretó una selección de temas tradicionales, en muchos casos recuperados por él. Ejecutó las piezas con la gaita de cana, una versión arcaica del popular instrumento, pero también con otros elementos muy llamativos: un balde, una tabla de lavar, un cedazo, dedales de costura, una botella de anís... Y es que Blanco es un especialista en el estudio y rescate de lo que él llama «instrumentos pobres», es decir, todos los objetos cotidianos que pueden emplearse para hacer música y que se utilizaron durante siglos para ello. Una parcela singular de la tradición musical gallega que sin duda merece no caer en el olvido.