Espina y Delfín se hará cargo del abastecimiento durante 25 años y pagará tres millones La corporación acordó redactar una nueva ordenanza de taxis consensuada con los profesionales
19 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Como estaba previsto, el equipo de gobierno de Sarria sacó adelante en el pleno extraordinario de ayer la propuesta de adjudicarle a Espina y Delfin la gestión del servicio de abastecimiento de agua potable por un período de 25 años. La empresa tendrá que abonar al Concello tres millones de euros en concepto de canon y los incrementos de las tarifas tendrán que ser equivalentes al IPC. El acuerdo fue adoptado con el voto en contra del PSOE y con la abstención del BNG, que cuestionaron determinados aspectos de las bases de la convocatoria, sobre todo el portavoz socialista, que vaticinó que podrían surgir problemas en el futuro. Según lo señalado en la sesión que tuvo lugar a la una de la tarde, al concurso habían presentado ofertas tres empresas. La actual concesionaria, Acualia, ofreció abonar un canon de 900.000 euros y otras prestaciones por las que la mesa de contratación le otorgó un total de 54 puntos. Acuagest ofreció abonar casi 1,7 millones de euros y en la suma de todos los apartados recibió 54,55 puntos, en tanto que Espina y Delfín, además de los tres millones, se comprometió a mantener nueve puestos de trabajo y otros compromisos, otorgándole en conjunto 75,45 puntos. El alcalde, José Antonio García, afirmó que desde que finalizó el plazo de la anterior concesión el Concello manifestó su voluntad de adjudicar la gestión integral del servicio, debido a las satisfactorias experiencias de otros municipios. Dijo que el concurso es el sistema más transparente, que en el caso de Sarria los vecinos tendrán la garantía de que el precio no será superior al incremento oficial del coste de la vida, que se garantiza el mantenimiento de todos los puestos de trabajo y que la oferta seleccionada «está claro que é a máis beneficiosa». Compatibilidad y dudas Por su parte, el portavoz del BNG, Xosé Luis Castro, consideró excesivo el plazo de la concesión y cuestionó la compatibilidad del nuevo acuerdo con el contrato de las dos depuradoras, que mantiene Acualia hasta el año 2010. También se interesó por el destino «da importante cantidade que vai acadar o Concello». El socialista Claudio Garrido recordó que su grupo mantiene un recurso contra el pliego de condiciones de la adjudicación y matizó que si el precio del recibo no puede subir por encima del IPC se debe a que fueron modificadas las condiciones iniciales, si bien aclaró que «eso no quiere decir que no suba el recibo», ya que la empresa podría recurrir a otros conceptos. Criticó que el equipo de gobierno no haya aclarado las dudas planteadas por su grupo y echó en falta un estudio de necesidades, que contemplase la inversión en la propia red. Según Garrido, a los 20 años transcurridos sin inversiones en las instalaciones del abastecimiento se pueden sumar a partir de ahora los 25 de la concesión. El concejal responsable del servicio, Manuel Flores Peña, justificó el cambio por la finalización del contrato, aprovechando para felicitar a la anterior empresa. Dijo que al sacarlo a concurso, es el mercado el que propicia la elección de la mejor oferta. Con respecto a las dudas de los socialistas, se mostró dispuesto a un debate político en profundidad pero criticó que Garrido cuestionase la profesionalidad de los funcionarios, que tuvieron una amplia representación en la mesa de contratación para garantizar el proceso. Esta última afirmación fue rechazada por el portavoz del PSOE, matizando que los funcionarios no tienen nada que ver con la decisión del equipo gobernante de no aclarar las cuestiones que le fueron planteadas. Para Flores, las trabas de Garrido están solucionadas en el informe técnico y, según dijo, las esgrime sólo «para ponerse en contra». El secretario dio cuenta de las fases del proceso y afirmó que no admitieron las alegaciones de Acualia porque fueron presentadas fuera de plazo. El portavoz del PP, Fernando Carlos Rodríguez, se mostró satisfecho por la transparencia y objetividad del proceso y porque la seleccionada es una empresa enteramente gallega y muy solvente. También el alcalde reiteró la transparencia del proceso y acusó a Garrido de estar preocupado sólo por los tres millones que recibirá el Concello, replicando el aludido que las adjudicaciones anteriores habían sido tan transparentes y que puede haber incrementos de precio, como ocurrió con la limpieza. Taxistas Todos los grupos municipales estuvieron de acuerdo en descartar las ordenanzas municipales del servicio urbano de taxi, aprobadas inicialmente en julio del año pasado, e iniciar la redacción de otras pero consensuándolas con los profesionales del sector. También quedaron pendientes las bases para cubrir la plaza de secretario del Concello.