DESDE LA GRADA | O |
13 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.SERÍA UNA verdadera pena que en el vigésimo aniversario del Ribeira Sacra se produjera el descenso del equipo, pero la realidad es la que es y encamina a este club a abandonar la élite del volei nacional la próxima campaña. Si bien no debemos dar nada por perdido, porque hasta que matemáticamente haya opciones deben aprovecharse, lo que sí está claro es resultará complicado mantener un equipo en una liga tan profesionalizada como la española. La junta tendrá que tomar una decisión, bien dar el último tirón económico o bien dejarse ir y pensar en planificar el equipo para la próxima campaña, es decir dejar que la vela se apague poco a poco, pero sentando las bases de un futuro que pueda reverdecer viejos laureles. Por otra parte, quisiera decir que equipos como el Valencia sobran en la Superliga. Ayer la actitud de las levantinas fue denigrante e indigna de un conjunto de la élite. No dejaron entrenar más que un cuarto de hora a las monfortinas, ya que cuándo éstas llegaron a las nueve de la mañana no tenían la pista preparada. No hay derecho a esto. Ya es hora de que los federativos se dejen de tantas dietas y trabajen por este deporte.