Se va todo un caballero

LEMOS

DESDE LA GRADA | O |

12 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

SE VA UN CABALLERO del deporte. Sí, así de claro, lo digo. Con su decisión de ayer, Carlos Carballo ha antepuesto los intereses del club a los suyos propios. Este gesto le honra y demuestra, incluida su trayectoria en el Ribeira Sacra, su amor al club y su involucración con este proyecto. Se puede decir que la suerte y los resultados no le han acompañado, pero de lo que no hay duda es que ha sido uno de los pocos entrenadores que han pasado por la institución que se ha dedicado en cuerpo y alma a trabajar por ella, con atención a la cantera, por la que si quiere seguirá teniendo voz y voto. Otro gesto, que por cierto honra a la directiva, el ofrecerle continuar, tras unas semanas de descanso, ligado al club. Si alguien ha puesto en duda en alguna ocasión al técnico, se ha equivocado, porque ha demostrado ser un perfecto conocedor del voleibol nacional. Las críticas que la han llegado, que han sido pocas, proceden de aficionados, que confunden el fútbol con el voleibol, es decir aquellos que aplican conceptos de una modalidad deportiva a otra. Claro error, amigos. Desde esta columna, como aficionado, darle las gracias al míster y desearle mucha suerte en su ámbito profesional y personal, y todos confiamos en que continúe ligado a la base, a la que tiene mucho que enseñar.