El alcalde manifestó que este hecho no exculpa a la empresa que echó residuos sin depurar El Seprona y técnicos de Aqualia analizarán la contaminación en los próximos días
06 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Los técnicos del Concello, los de la empresa Aqualia y el propio alcalde se encontraron con una inesperada sorpresa cuando acudieron a comprobar el estado de la estación de bombeo que propició un gran vertido en una finca de la parroquia de Manán. El candado de acceso a la cabina de mandos de la estación estaba cortado presuntamente por alguien que manipuló la estación. Este suceso, que todos consideraron que había sido intencionado por estar cortado el candado con un artilugio mecánico, no exime a la empresa presunta culpable del vertido de su culpabilidad, según indicó el propio alcalde. La filtración a la finca sí se produjo por culpa de estar parada la estación de bombeo, pero lo que no podía llegar hasta ella y a continuación filtrarse fueron los residuos sin tratar que acabaron en la finca de un particular a unos cien metros de la estación de bombeo. Los vertidos ocupan un espacio de unos tres metros de ancho, casi cien de largo y unos 30 centímetros de profundidad y despiden un olor nauseabundo. El alcalde manifestó la gravedad de haber encontrado indicios de manipulación en el lugar que bombea el agua. «Es un tema realmente muy grave, ya que se está jugando con la salud de las personas y constituye un delito», manifestó José Antonio García. Responsabilidades Por otro lado, el regidor también se refirió a la responsabilidad de los presuntos autores del vertido. «Al margen de que se produjera este escape por estar parada la estación de bombeo, lo que resulta más que evidente es que este tipo de residuos no tenían que estar en la red. Tenían que llegar a ella con un prefiltrado que les elimine todas las sustancias susceptibles de contaminación que pudieran tener», aseguró José Antonio García. A la hora de valorar un presunto sabotaje, tanto los vecinos que se encontraban en el lugar como el propio alcalde manifestaron que el hecho de que se produjeran estos vertidos no beneficiaba a nadie y que por lo tanto no tenía una explicación lógica. José Antonio García explicó a los vecinos que no habían actuado antes desde el Concello debido a que no se enteraron del problema hasta que lo leyeron en la prensa en la mañana de ayer. El pedáneo de Manán ratificó las palabras del regidos y manifestó que no había conseguido contactar con él desde el pasado sábado por la tarde cuando los vertidos eran más evidentes y un olor fétido invadía toda la zona. Los vecinos aseguraron que a ellos la única solución que les quedaba era acudir al Concello, ya que la quesería a la que achacan los vertidos aseguran que se ríe de sus quejas y sólo les presta atención atención cuando éstas se canalizan a través de los responsables municipales. Los vertidos depositados tanto en la estación como en la finca fueron recogidos a última hora de la tarde una vez que tanto los técnicos de Aqualia como los del Seprona recogieron las pertinentes muestras para analizarlos en profundidad. Los resultados de los análisis se conocerán en los próximos días.