21 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.
LIMPIO, puro, claro y bien definido. Así debe ser el sueldo neto que reciben los representantes políticos -el que obtienen de las arcas públicas- por cumplir con sus funciones. Si unos cobran más que otros ¿qué significa? ¿que trabajan más? ¿que dedican más tiempo a sus funciones? ¿que defienden mejor sus áreas, con más claridad, exactitud o precisión? ¿que debemos exigirle más al de Vicepresidencia que a la de Trabajo? Sus sueldos son limpios y claros pero no parecen estar definidos.