La empresa estudia si puede o no seguir adelante sin las ayudas que esperaba del Igape Vicepresidencia busca ubicación para una de las nuevas cinco grandes residencias previstas
27 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El proyecto de construcción de una residencia de ancianos en la antigua chacinera de Monforte podría acabar en manos de la Xunta. La previsible anulación de la subvención concedida en su día por el Igape a la empresa promotora y la suspensión del convenio de concertación de plazas con los servicios sociales del Gobierno gallego ponen el proyecto contra las cuerdas. Al mismo tiempo, la Administración busca ubicación en el sur de Lugo para uno de los cinco grandes geriátricos públicos cuya apertura está prevista para los próximos dos años en Galicia. La delegada provincial de Vicepresidencia, Branca Rodríguez Pazos, admitió ayer que están abiertos a todo tipo de posibilidades, también a negociar con la empresa promotora de la residencia de la chacinera. Ni en Vicepresidencia ni en la empresa Gestión y Desarrollos Sociosanitarios admiten que haya habido todavía ningún contacto en este sentido, ni formal ni informal. Pero las dos partes están de acuerdo en que todo tiene que estar resuelto antes de que termine este año. En la empresa porque les urge determinar si pueden seguir adelante o no, y en la Xunta porque necesitan con urgencia nuevas residencias para cumplir con sus objetivos de mejora de la hoy por hoy deficitaria cobertura de plazas. José Vázquez, directivo de Gestión y Desarrollos Sociosanitarios confirmó que éste es un momento clave para definir el futuro de este proyecto. El consejo de administración de la empresa se reunirá pronto para examinar las conclusiones de un informe sobre la posible viabilidad de la residencia de la chacinera sin la subvención del Igape y sin el convenio que les iba a permitir ofrecer en régimen de concertación con la Xunta el 40% de sus plazas. «Las camas concertadas estaban vinculadas al acuerdo con el Igape y son especialmente importantes para nosotros, porque permitía hacer una planificación mucho más segura desde el punto de vista económica». Más importantes incluso que los 540.000 euros de subvención que les garantizaba el Igape, que suponían menos del 10% de los siete millones de euros a los que ascendía la inversión total prevista. 540.000 euros del Igape Esos 540.000 euros que les garantizaba el Igape estaban vinculados al cumplimiento de los plazos previstos para ir avanzando en el proyecto. Las complicaciones con la situación urbanística de los terrenos de la chacinera obligaron a la empresa a solicitar la aprobación de un plan parcial que ya está a punto de ser aprobado. En todo caso, llega muy tarde porque en el convenio con el Igape figuraba que el geriátrico abriese antes de terminar este año, un objetivo imposible ya desde hace tiempo. José Vázquez asegura que nadie se ha dirigido a ellos desde la Xunta para plantear la posibilidad de comprarles el proyecto, pero admite que estudiarían la oferta. «Si Vicepresidencia está interesada en el proyecto, nosotros no tenemos inconveniente en hablar», dice. A su juicio, la evaluación de los gastos efectuados hasta ahora no tiene que ser ningún problema: «Está todo documentado y es fácilmente cuantificable».