?odos los grupos municipales están de acuerdo en que Monforte necesita un centro de día, pero en los detalles del proceso la discrepancia es absoluta. El Partido Popular, la concejala de Iniciativa Galega y la no adscrita pidieron sin éxito que el asunto quedase sobre la mesa. Raquel Álvarez afirmó, por ejemplo, que el horario de apertura del centro, de diez de la mañana a seis de la tarde, es demasiado reducido. Lucía Vázquez, de Iniciativa Galega, se quejó de que el Gobierno local no haya contado con la oposición para elaborar el reglamento y que tampoco vayan a tener voz en la comisión de valoración. Además le parece que las plazas son escasas. Antonio Rodríguez, el portavoz del PP, cuestionó también la ubicación elegida para el centro de día. Este concejal sostiene que hubiera sido mejor el edificio multiusos, tal como tenía previsto el último gobierno local de Nazario Pin. Y también criticó algunos aspectos del reglamento, como el que permite que el centro cierre los días festivos. Por parte del equipo de gobierno, Alicia Cadarso, defendió la idoneidad de la plaza de abastos como sede para un servicio así, y arremetió contra la herencia que le dejó el PP en este proyecto. La concejala de Servizos Sociais desveló que cuando tomaron posesión comprobaron que tras las elecciones entró en el Ayuntamiento una factura de 23.000 euros por una barra de bar, algo, dijo, perfectamente inútil para un centro de día. Además de eso, el proyecto del anterior Gobierno sólo tenía una subvención para mobiliario que hubo que replanificar porque los técnicos de la Xunta ni siquiera habían visado el proyecto.