La Costa del Sol de la caza y pesca

Benigno Lázare LUGO

LEMOS

ÓSCAR CELA

El certamen de septiembre pretende dinamizar un sector que está muy desaprovechado El salón Sidenatur será pionero en una eurorregión que comparte montes, ríos y ecosistema

24 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Caza, pesca y naturaleza podrían convertir a Galicia en la Costa del Sol de este tipo de turismo. Sin embargo, son los aficionados gallegos, sobre todo los cazadores, los que van practicar a provincias de las castillas, alguna de las cuales ya mueve más recursos por la caza que por la propia agricultura. Estas y otras afirmaciones fueron realizadas hace días en el recinto ferial de O Palomar, con motivo de la presentación del primer Salón Internacional Sidenatur, dedicado a la caza, a la pesca y a la naturaleza, que se celebrará en Lugo en la segunda quincena de septiembre. A juzgar por los elogios y promesas de apoyo de todos los asistentes a la presentación, el certamen fue muy bien acogido y puede tener un buen futuro ya que, por una parte, abarca la eurorregión que conforman Galicia y el norte de Portugal, con unas características naturales idénticas, hasta el punto de compartir montañas, ríos e incluso lengua comprensible en ambos lados. Por otra, es el primero que se organiza, con lo que no tendrá competencia. Aunque será anual, la celebración en Lugo tendrá carácter bianual porque se alternará con Braga. Ciprínidos y salmónidos tienen en el noroeste peninsular ríos que en condiciones de adecuada conservación, les resultan totalmente propicios. En cuanto a la caza, varios de los presentes en el acto no dudaron en calificar la eurorregión como «unha potencia», sobre todo en especies como el jabalí y el corzo. En cuanto al turismo de naturaleza, nadie cuestiona la excepcionalidad del paisaje, que hasta el momento no consiguieron diezmar décadas de incendios forestales ni plantaciones masivas de especies de crecimiento rápido realizadas casi en régimen de monocultivo. Por otra parte, la mayoría de los concellos ya habilitaron o recuperaron rutas de senderismo y áreas de recreo junto a los ríos. Todo ello fue lo que llevó a organizadores y a los representantes de instituciones a elogiar las posibilidades de las tres actividades, hasta el punto de aplicarles el nombre de la zona turística por excelencia, la Costa del Sol.