El colectivo de empresarios de la construcción de Lugo, agrupado bajo las siglas APEC (Asociación Provincial de Empresarios de la Construcción), está decidido a apoyar de forma activa la prestación de atención personalizada a las personas que padecen lesiones o daños cerebrales. En una visita a las instalaciones que Cruz Roja tiene en Castro de Ribeiras de Lea, el presidente provincial de la patronal de la construcción, Hipólito Trinidad, aseguró que un sector como el que encabeza no podía «estar á marxe» de un programa asistencial tan amplio como el que se realiza en esa localidad chairega, en donde Cruz Roja pretende ampliar, con el apoyo de la Fundación de Daño Cerebral (Fudace), la oferta asistencial con nuevas plazas y con nuevos ámbitos de trabajo. Trinidad anunció que en los próximos presupuestos del colectivo se incluirían partidas para asuntos sociales y se decidiría de manera concreta el apoyo a iniciativas como la que se explicó ayer. Sus declaraciones llegaron tras un recorrido por las instalaciones actuales y una intervención en la que el presidente provincial de Cruz Roja, Luis Abelleira, informó de las prestaciones actuales y de las que se quieren poner en marcha dentro de varios meses. Ante varias decenas de empresarios que acompañaban a Trinidad en la visita, Abelleira subrayó que se perseguía la creación de una 15 nuevas plazas en instalaciones contiguas a las actuales y que se buscaría tanto la colaboración económica de la Xunta como la participación de la Universidade de Santiago. Abelleira no concretó cifras sobre el presupuesto, pero sí afirmó que se habían mantenido contactos con la Xunta y que existían buenas impresiones sobre la colaboración que se esperaba. 700 afectados La provincia, con 721 afectados, reúne a algo más de la cuarta parte de los afectados en toda Galicia por parálisis cerebral o lesiones de daño cerebral (2.869 en total en toda la comunidad). La cifra es la tercera por provincias. Esos datos, según Abelleira, reflejan tanto la importancia de las instalaciones actuales, en las que se atiende a 18 personas de los 18 a los 60 años, como la necesidad de las futuras. En el nuevo centro se trataría a las personas durante un período de seis meses: transcurrido ese tiempo, se decidiría con las familias qué sistema de cuidado se les dispensaría.