«Se puede reflejar la soledad con el vacío o con su inverso»

Benigno Lázare LUGO

LEMOS

Entrevista | Matalobos Aunque parezca mentira a la vista del tipo de obras que hace actualmente, sus trazos incipientes eran paisajes y dibujos a la usanza de toda la vida

06 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Matalobos tiene el perfil idóneo y todos los boletos para haber sido un buen dibujante de cómic, pero en sus planes esa vía artística quedó descartada casi desde el principio. Sus historietas se quedarían muy cortas porque se aburre repitiendo casi los mismos dibujos. Es del grupo de los artistas multimedia y no tiene muy claro que medio prima en ese «multi». -¿Por qué está pervertido el espectáculo? -Ese fue el título de una de mis exposiciones que hacía referencia a lo que actualmente se considera espectáculo, por ejemplo la televisión, en esa función de que sea un medio casi exclusivamente de entretenimiento, hasta el punto de que un informativo acaba siendo un espectáculo porque las noticias se presentan de forma espectacular. -Pero el entretenimiento, el espectáculo, también es necesario en nuestras vidas, ¿o no? ¿El problema es el abuso? -Claro, el problema es que la mayoría de la gente está ávida de emociones fuertes, en cierto modo, y se aprovecha eso. La mayor parte de las noticias son desgracias, incluso en lugares muy alejados que no tienen mucho interés aquí salvo en su faceta humana y esa, a lo mejor, no es la que se tiene en cuenta a la hora de dar la noticia. -¿Qué sería lo equivalente a ese tipo de información en el mundo del arte? -No es trasladable, porque un artista puede ser muy tremendista a título personal pero en su faceta artística mantiene una línea o un estilo, independientemente de que pueda gustar o no. -¿Por qué en aquella exposición sus dardos se centraron en los periódicos además de los medios audiovisuales? -No, no, la crítica iba dirigida directamente a la televisión por la potencia de la imagen y de la información como espectáculo. Un periódico siempre incluye opiniones más variadas. -El cartelismo es una de las modalidades que cultiva a menudo. ¿Qué tiene de particularidad? -Me gustan mucho los carteles porque posibilitan concentrarse en una imagen o en un concepto y desarrollarlos dedicándoles tiempo. Hay que hacerlos teniendo en cuenta que van destinados a un público muy variado pero, como cualquier otra modalidad, permiten mantener el estilo. -Algunas de sus obras están dedicadas a la soledad de la gente en las grandes ciudades, sin embargo son obras llenas de elementos gráficos y de las técnicas que usted utiliza. Es decir, están llenas de vida. ¿Es una terapia contra esa soledad? -Se puede reflejar la soledad con el vacío o con su inverso. A veces en los contrastes es donde se consiguen matices que refuerzan esa idea. Todos buscamos la compañía y el apoyo de los semejantes, pero la realidad es que al final uno está sólo y sólo se queda. Hay mucha más soledad de la que se aparenta, incluso en gente que parece que tiene unas relaciones personales muy intensas pero que pueden ser una simple válvula de escape. -¿Por qué hace constantes referencias a las fábricas? -Las fábricas y lo industrial están relacionados con lo inhumano, con la utilización de la gente como simples máquinas biológicas que se contratan y se despiden y que en el fondo son intercambiables. -Realiza un tipo de obras que están en las antípodas de esta ciudad. ¿Su caldo de cultivo ideal estaría en una gran urbe con barrios enteros de fábricas y grandes naves destartaladas? -Si viviese en un lugar así, a lo mejor me dedicada a pintar desiertos y espacios con amplios horizontes. Estoy en un sitio con un entorno que me agrada mucho, pero esos ambientes industriales tienen unas connotaciones y unas referencias que coinciden con muchas cosas que a mí me gustan. -Cuando regresa a su estudio después de pasear por la ribera del Miño o por las fragas de O Courel llegará con la mente en blanco y con la inspiración artística por los suelos. -Que surjan ideas no quiere decir que haya una traslación directa a la obra de lo que uno acaba de ver. -¿Pero en realidad va al campo con frecuencia o lo ve desde la ventana en el jardín? -Sí voy. Me gusta mucho el mar y, en realidad, yo disfruto con todo. Me gusta ver el centro de las ciudades, los suburbios industriales y otro tipo de paisajes. Cada lugar siempre ofrece algo interesante y en la variedad está el gusto. «CIDADE INVISIBLE». Las obras que expone Matalobos reflejan paisajes urbanos e industriales pero el formato y las técnicas son muy variables.