Paradojas del puerto seco

RAMÓN RODRÍGUEZ

LEMOS

LA TRIBUNA | O |

19 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

VUELVE el puerto seco de Monforte de la mano de un estudio de viabilidad encargado por el alcalde y a una consultora privada. Hasta aquí es lo que he leído en el periódico. Como miembro del comité de empresa de Adif (una parte de la antigua Renfe) y de la junta directiva de la asociación de vecinos Eduardo Pondal no tuvo la oportunidad de ser convocado a la reunión explicativa del mismo. Debió de parecerle al alcalde que no eran necesarios unos cuantos ferroviarios y vecinos más para sumarse a ese «frente común» de apoyo. Para enterarnos de los pormenores del discurso del alcalde nos vendrá bien colarnos en las tardes de café y naipe de La Fraternal porque hasta las sociedades recreativas tuvieron asiento reservado aquel día. Pese a este, llamémosle, desliz, advierto un giro en el lenguaje utilizado. Se habla de sociedad local, sociedad monfortina, unanimidad social. Palabras muy bonitas, esperanzadoras y contrarias a lo que se decía en las reuniones por el tema de la variante ferroviaria cuando se agitaba la bandera de la globalización económica. Sindicatos y trabajadores teníamos entonces que ponernos las pilas ante sus vaticinios de dura competitividad. Ahora es justo al revés o se intenta que así sea, veremos en todo caso si los generales de empresa se dejan guiar. ¿Se sujetará el poder económico a las directrices del poder político? ¿El señor Pizarro de Endesa acata lo que le dice el ministro Montilla? Bienvenido sea en todo caso el impulso de los público y de una ciudadanía partícipe en la planificación de la economía local. Vale la pena intentarlo pero, miren ustedes, no es buen comienzo la prioridad de contratar a un gerente. Mejor apuesta es, sin duda, el diseño de un modelo de gestión pública con el mayor número de contratos de trabajo estables y con derechos.