La financiación del consorcio se apoya en tres patas: ayuntamientos, Xunta y Gobierno central. Entre los tres se reparten a partes iguales los casi tres millones de presupuesto que tiene esta entidad. La cuota municipal se reparte en función de la población empadronada en cada ayuntamiento. Así, Monforte es el que más paga por culpa de sus casi 20.000 habitantes, y A Teixeira el que menos porque sólo tiene 576 vecinos. Al Ayuntamiento de Monforte le corresponde reservar durante estos tres años partidas que suman 263.800 euros, el 26% del conjunto de la aportación municipal. El de A Teixeira, en cambio, sólo tendrá que poner 7.650 euros (menos del 1% del total), que finalmente se quedarán en la mitad gracias a la Diputación ourensana. El sistema fue aceptado por todos, aunque cuando surgió la polémica por la presidencia y la sede, el alcalde de Monforte, Severino Rodríguez, recordó que su municipio era, con diferencia, el que más dinero tenía que comprometer en el proyecto. La vida del consorcio durará en principio hasta el 2007. El grueso de las inversiones han de hacerse entre este año y el que viene, ya que en el 2005 apenas dio tiempo a nada.