La mencía busca pareja

Luis Díaz
Luis Díaz MONFORTE

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

Crónica | Un patrimonio vitícola por explotar Los investigadores de Leiro experimentan con variedades tradicionales minoritarias para potenciar las cualidades de la uva característica de los tintos de Ribeira Sacra

25 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Los grandes vinos muy raras veces proceden de una sola variedad. En La Rioja se mezcla tradicionalmente el tempranillo con otras uvas en menores proporciones. La misma práctica se aplica en Burdeos o en el Piamonte italiano para enriquecer los tintos de cabernet sauvignon o de barolo , respectivamente. ¿Tendrá algún día la Ribeira Sacra su combinación ideal? En la Estación de Enoloxía e Viticultura de Galicia (Evega) se están llevando a cabo vinificaciones experimentales para encontrar pareja a la mencía. El viñedo de la Ribeira Sacra ha sido desde siempre una amalgama de variedades. Sin embargo, la reconversión forzada por la devastadora plaga de la filoxera propició que entrasen en juego cepas cuya única virtud era contribuir a llenar las cubas de mosto. La puesta al día impulsada por la denominación de origen imprimió un giro radical en el panorama vitivinícola. Por sus cualidades y su proyección comercial la mencía se impuso poco a poco, pero los expertos creen llegado el momento de echar mano de otras uvas autóctonas. En el último congreso del Centro de Investigaciones, Estudios y Valorización de la Viticultura de Montaña (Cervim), celebrado recientemente en Saint Vicent, al norte de Italia, fue presentado un trabajo de la estación enológica sobre el potencial de albarello y merenzao para enriquecer los tintos de mencía. El estudio se realizó sobre vinificaciones experimentales con pequeñas partidas procedentes de las viñas Grande da Costa, en A Abeleda, y Carballocovo, en Doade. Máxima expresión Los investigadores concluyen que «el vino de mencía es el de mejor calidad entre las tres variedades tintas estudiadas». Siempre a partir de una presencia mayoritaria de la variedad hegemónica de la Ribeira Sacra, sugieren que las mezclas con albarello y merenzao pueden dar tintos muy interesantes «cuya expresión máxima será alcanzada como vino joven». El estudio de Leiro, al igual que otras investigaciones previas, no cierra la puerta a los crianzas, pero incide en las limitaciones de las variedades autóctonas en estas vinificaciones.