Por las tierras de los López de Lemos

C. Rueda | F. Albo MONFORTE

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

Un recorrido circular por Sober permite visitar lugares de interés histórico y etnográfico La ruta, de unos cinco kilómetros, pasa por las posesiones de un antiguo linaje

28 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Los López de Lemos estuvieron entre los principales protagonistas de la historia de Sober y de la comarca de Lemos. El más célebre miembro de esta familia fue Diego López de Lemos, uno de los caudillos de la sublevación irmandiña de 1467. A otro representante de esta estirpe, Vasco López de Lemos, se le atribuye la fundación del primitivo Palacio de Sober en el siglo VIII. Y a su hijo Fernán López Lemos se le atribuye una hazaña imaginaria: rescatar a las «doce doncellas» que los cristianos, supuestamente, debían entregar a los musulmanes como tributo. En todo caso, lo cierto es que esta familia ejerció el señorío sobre las parroquias de Arroxo, Refoxo y Proendos, tenía posesiones en otros lugares y fundó el castillo de Maside y el monasterio de Pantón. Un corto recorrido permite conocer los lugares que tuvieron una relación más directa con este linaje histórico. La ruta empieza en la capital del municipio, Sober, a la altura de la residencia de la tercera edad. Nada más rebasar el edificio, por la carretera que va hacia Gundivós, aparece a mano izquierda un camino por el que hay que desviarse y que se bifurca a los los cien metros. Hay que tomar el ramal de la derecha, hacia el lugar de Os Pacios, que se halla a cincuenta metros. En la misma entrada del pueblo hay un curiosa fuente de piedra de cantería. Algunas de estas piedras proceden al parecer del antiguo Palacio de Sober. También destaca en este lugar una piedra labrada con un trisquel -de probable origen castrexo- que forma parte del muro de una finca. De Os Pacios hay que dirigirse al pueblo de As Laxas, caminando por una pista asfaltada durante unos 250 metros. En As Laxas hay que tomar camino de tierra para ir a O Barrio, pueblo situado a unos 400 metros. Desde allí hay que ir al núcleo de Lama de Barrio, pero antes se pasa por el manantial de Fonte de Barrio. En el kilómetro 1,2 la ruta pasa por Lama de Barrio y cien metros metros más adelante deja a la derecha el camino de Fonte dos Fornos. Tras otros 200 metros de recorrido, el camino entra en Pena de Arriba. En el centro de este pueblo hay que desviarse a la izquierda -por un vial asfaltado- hacia Sober o Vello, al que se llega tras andar otros 700 metros. Sober O Vello fue en tiempo la capital del municipio. Allí aún pueden verse los restos de la que fue casa consistorial desde 1845 hasta finales del siglo XIX. También destaca la casa fuerte de los Almestro. Hay que salir de este núcleo por el antiguo vial que comunicaba con Refoxo y Viloudriz. Primeramente se cruza una pista de tierra y después se entra en una espesa carballeira. Unos 200 metros más adelante, el camino corre paralelo al arroyo de Pousavedra, en el que se hallan los molinos de O Barrio y de Armesto. Cerca de este último hay unos rústicos pasadoiros de piedra, que permiten cruzar el río y acceder al lugar de A Tapada do Armesto. En el kilómetro 3, la ruta llega a la iglesia de Refoxo. Junto a ella se encuentran los restos del antiguo pueblo de Santo Estevo, del que apenas quedan algunos muros. La iglesia de Refoxo apenas conserva restos de la antigua fábrica románica. En su interior hay una pila bautismal en en la que están labrados los trece roeles de los López de Lemos. En el muro que delimita la iglesia están encastrado un peto de ánimas. Visita al palacio A continuación hay que salir a la carretera que lleva a Viloudriz y torcer a la izquierda en dirección a Sober. Tras andar cien metros por ella se llega a un cruce donde hay que desviarse a la izquierda por una pista recientemente asfaltada que corresponde al antiguo camino real. Después de una pequeña subida, en el lugar de A Pena da Osa, se ofrece a la vista una panorámica del Palacio de Sober asentado sobre una loma. En el kilómetro 4, la ruta llega a un nuevo cruce; el ramal de la izquierda lleva al Palacio de Sober -situado a cien metros-, el de enfrente sale a la carretera de Gundivós y el de la derecha lleva a San Martiño de Arroxo, última etapa de esta ruta. Las ruinas del Palacio de Sober dan una idea de la importancia que tuvo en tiempos la hidalguía local. El edificio conserva diversos elementos de interés arquitectónico e histórico, pese a su mal estado de conservación. Sus orígenes están en una torre-palacio medieval y tuvo su época de esplendor entre los siglos XVII y XVIII. El primitivo edificio estuvo relacionado con importantes familias de la nobleza gallega: Traba, Saavedra, Balboa, Ulloa, Valcárcel, Ribadeneira, Sotomayor¿ Una vez visitado el Palacio de Sober, hay que situarse de nuevo en el cruce anterior y desviarse a la derecha, por un camino que va hacia la iglesia de San Martiño de Arroxo. Después de caminar 300 metros, se sale a la carretera que une Sober con Monforte. Hay que desviarse a la derecha y caminar por ella unos metros hasta enlazar de nuevo con el camino que lleva a Arroxo, que tan solo se encuentra a cien metros. En Arroxo está la iglesia de San Martiño y una casa grande. A la altura de la iglesia hay que tomar una pista asfaltada a la izquierda. Tras 400 metros de caminata, se sale a la carretera que une Sober y Canaval. Hay que girar a la izquierda, hacia Sober y caminamos por ella unos 200 metros -bordeando el castro de Sober- para entrar en la capital del municipio