Crónica | Una celebración tradicional Cada vez va más gente a presenciar la salida del personaje más popular del carnaval de Salcedo. Esta vez, numerosos vecinos colaboraron con el espectáculo
27 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El Oso de Salcedo tuvo ayer más víctimas que nunca. Centenares de personas acudieron a presenciar las andanzas del personaje más popular del entroido de Salcedo y demostraron que el carnaval tradicional de esta parroquia de Brollón tiene cada vez más tirón popular. A las cinco de la tarde una pequeña multitud llegada de toda la comarca de Monforte esperaba la salida del Oso desperdigada por las calles de Salcedo. Con la habitual media hora de retraso, apareció por sorpresa entre la gente cubierto con sus pieles y con una careta nueva de cuero. Lo acompaban sus secuaces enmascarados y un ayudante que cargaba con un caldero llenó de la mezcla de ceniza y líquido que el protagonista de la fiesta utiliza para manchar de negro a todo el que se cruza por su camino. El Oso se esfumó cuando empezaba a anochecer y ya no quedaba casi nadie sin tiznar. La de ayer fue una de las fiestas más animadas de los últimos años en Salcedo. Y no sólo porque hubiese más público que otras veces, sino también porque los vecinos colaboraron como nunca. La espera por el Oso no resultó aburrida porque numerosos vecinos disfrazados ayudaron a entretenerla. Una pareja ataviada para la ocasión interpretó con un violín y una zanfona un cantar de ciego que advertía a los presentes que nadie se libraba de los excesos del Oso. Entre el público, otra pareja vestida de policías municipales -uno de ellos iba tan bien que parecería de verdad si no llega a lucir en el hombro una insignia de la aún inexistente Policía Municipal de Salcedo- simulaban controles de alcoholemia y recomendaban a los conductores que no se olvidasen de pasar por la cantina.