SUCEDIÓ HACE 25 AÑOS
18 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Tras inesperada y misteriosa dimisión de Adolfo Suárez y del nombramiento de Leopoldo Calvo-Sotelo por el Rey como candidato a la presidencia del Gobierno, el líder centrista presentó su programa de Gobierno en el Congreso a mediados de febrero de 1981. El candidato fue desgranando su discurso con la frialdad acostumbrada (algunos periodistas le habían bautizado como «el Buster Keaton español», pues nunca sonreía). Tras señalar que iba a gobernar en la continuidad, pero sin la inercia de la continuación, dijo: «Dedicaré todo mi tiempo y energía a crear los empleos que demanda la sociedad española». La realidad fue que aumentó, todavía más, el número de parados. Respecto a Galicia (aunque nacido en Madrid se consideraba gallego de Ribadeo), apuntó: «Los derechos que amparan a los pescadores gallegos serán defendidos licencia a licencia y palmo a palmo», añadiendo: «Es mi propósito poner en marcha cuanto antes el Estatuto de Autonomía de Galicia aprobado por el pueblo en reciente referéndum». Los portavoces de los grupos parlamentarios consideraron el discurso del candidato como «frío, distante y conservador», anunciando que iban a votar en contra de la investidura. El grupo popular se abstuvo.