Análisis | Los retos de la nueva dirección
25 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?ernando Gómez conoce bien el hospital. Cuando el ahora director saliente asumió el cargo en 1991 él ya trabajaba en el centro como médico internista. Gómez ya figuraba en la plantilla fundacional de un centro nacido in extremis fruto de las presiones políticas del Ayuntamiento de Monforte y, por lo tanto, con lo mínimo. Entonces, la de Renfe era aún la plantilla más numerosa de Monforte. Hoy no hay quien le discuta el primer puesto al hospital, que va camino de los quinientos trabajadores y es todo un referente en la comarca, y no sólo sanitario, sino también económico. Gómez asume la dirección de un centro con más consultas externas especializadas (dermatología y endocrinología son las últimas), con más medios técnicos (hay TAC desde hace años), con unos cien empleados más y en vísperas de una ampliación que permitirá disponer de casi un tercio más del espacio disponible en el edificio originario. La ampliación será probablemente lo que más dolores de cabeza le va a dar a Gómez como mínimo durante los próximos meses. La obra del nuevo edificio está ya terminada, y la instalación del material va camino de estarlo también. Por lo tanto, al Sergas le empieza a tocar ya hacer una previsión sobre los plazos de la mudanza, sobre la contratación de personal para el servicio de UCI que se creará gracias a la ampliación y sobre la segunda fase del proyecto, que se presume muy costosa y que permitirá redistribuir espacios en el edificio viejo y ampliar servicios necesitados de espacio como el laboratorio o la zona de urgencias y PAC. Entre los sindicatos representados en la junta de personal no hay ningún interés por ponerle las cosas difíciles al nuevo director. Los representantes sindicales consultados ayer coincidieron en dar un margen de confianza a fernando Gómez. Ana Meira, delegada de UGT y secretaria de la junta de personal, reconoce que las estrecheces de la plantilla son «una espina clavada desde hace años», pero se mostró optimista sobre la sensibilidad del nuevo director para hacer frente a este problema. En la misma dirección, José Luis Pérez, de Comisiones Obreras, sostiene que la falta de personal se nota especialmente en el turno de noche. Todos los consultados mostraron también su interés porque el proyecto de ampliación acabe redundando en una mejora del servicio. Isaac López, del sindicato de enfermeros y ATS Cemsatse, recuerda a este respecto que los primeros cálculos apuntan a que la UCI que se abrirá en el nuevo edificio necesita de entre 25 y 30 trabajadores, entre ellos 15 enfermeros y 4 médicos.