Considera que la previsión del puente también sirve para el tren Para los populares es inaceptable la limitación que se impone a los rochos de las viviendas
24 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.La oposición en el Concello de Lugo ratificó ayer su pretensión de analizar el Plan General de Ordenación Municipal con detalle, ante los fallos que está detectando, según corroboraron por separado nacionalistas y populares. El portavoz del Bloque, Xosé Anxo Lage, anunció que, independientemente de la aprobación inicial en el pleno de mañana, dedicarán los próximos dos meses al estudio en detalle y a la presentación de alegaciones. También el del PP, Jaime Castiñeira, aludió a aspectos con los que están en total desacuerdo y que consideran que tendrán gran incidencia en el desarrollo de la ciudad. Lage Suárez ironizó con el carácter «ilusionante e de futuro do plan Orozco» afirmando que no contempla la construcción de la estación del AVE que, si se cumplen los plazos, tendrá conexión con Ourense en el año 2009 y con la meseta en el 2014, fechas ambas en las que aún estará en vigor el planeamiento que va a ser ratificado. Aunque no esté definida la ubicación de la estación ferroviaria, para los nacionalistas lo lógico es que sea adoptada la misma previsión que en el caso del futuro puente sobre el Miño. En este caso será Fomento quien decida el lugar exacto, pero el plan le facilita la construcción al contemplar el puente, previsión que también debe quedar reflejada en el caso de la futura estación ferroviaria. Para el BNG, es igualmente inaceptable que se «arrase» la zona norte, con la desaparición de más de 600 viviendas en los barrios de A Piringalla, Albeiros y As Gándaras. Lage confirmó que una de las enmiendas en Acea de Olga afectará al terreno en el que estaba prevista la construcción de un supermercado, en la avenida de Magoi. El plan contempla la construcción de cinco edificios de cinco plantas cada uno, pero el BNG propondrá que el Concello le compense al IGVS la edificabilidad de su terreno en otra parte de la ciudad y que aquel se dedique en un 80?% a zona verde y el resto a dotaciones. Asimismo, serán presentadas varias alegaciones relativas a las zonas de expansión de diversos núcleos rurales, según anunció el portavoz nacionalista. Tras algunos encuentros con los vecinos, dijo que hay casos concretos en los que no están de acuerdo con el futuro planeamiento. En Tirimol, por ejemplo, la zona de expansión no se adapta a su desarrollo natural, y en Gondar también es «irracional» porque está concebida en una pendiente, en tanto que en Currelos no está vinculada a ningún núcleo tradicional. Limitación de los trasteros El portavoz del PP, Jaime Castiñeira, completó ayer una lista de casos concretos de edificios nuevos que están afectados por los futuros viales previstos en el planeamiento, tal y como ya había adelantado anteayer. Algunos incluso están en construcción, como el último de la calle Carlos Azcárraga, que ahora quedará en zona verde, pese a que la licencia se la concedió el actual gobierno municipal. Sin embargo, Castiñeira aún cargó más las tintas en las limitaciones a los rochos de los edificios de viviendas, que comparó con la supresión de las entreplantas, ya criticada en días pasados. Para el PP no hay justificación para limitar la superficie de esos trasteros a seis metros cuadrados, ni el número, que en un edificio no podrá superar al de viviendas en más de dos. Los populares consideran que un trastero mejora la calidad de la vivienda, ya que es un complemento porque la libera de enseres, máxime teniendo en cuenta la tendencia a hacer pisos de menor tamaño. Anticipándose a una posible réplica del concejal de Urbanismo, Jaime Castiñeira dijo que si esa medida es por el temor a que los rochos se acaben convirtiendo en viviendas o en locales comerciales, matizó que para eso existe un servicio de inspección. «Por esa regla de tres, os coches non poderían correr a máis de 120 quilómetros por hora, que é o máximo permitido legalmente», argumentó. También dijo que la ley del suelo no limita ni la superficie ni el número de trasteros y que, en todo caso, computarían a efectos de superficie a partir de unos metros. Casas en A Ponte Por el contrario, los populares están más de acuerdo con las previsiones edificatorias del otro lado del río, a la altura del colegio de A Ponte. En contra de lo que opina el Bloque, el PP considera un acierto permitir la construcción de nuevos edificios tapando las traseras de las casas de la carretera vieja de Santiago. Elogió que estén previstas alturas escalonadas, que van desde las tres plantas en la zona más próxima a las traseras actuales, hasta las casas unifamiliares en la más cercana al río. Castiñeira está en desacuerdo con los edificios de cinco plantas en A Louzaneta.