La casa de los manantiales

C. Rueda | F. Albo SOBER

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

Reportaje | Un curioso ejemplar de arquitectura tradicional Una vivienda rural de Noguedo, en Sober, conserva una singular instalación de suministro de agua similar a la que se utilizaba en algunos monasterios

17 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

La casa de O Noguedo, antiguamente conocida como casa de Blanco do Noguedo, se encuentra en el pueblo del mismo nombre, a 8 kilómetros de Sober, y presenta una serie de peculiaridades arquitectónicas muy interesantes que la hacen única en la zona. La construcción se distingue especialmente por el ingenio con que sus constructores planificaron el sistema de suministro de agua. En el exterior de la casa llama la atención una curiosa fuente labrada en piedra, situada junto a la solaina. El agua que brota de uno de sus caños es recogida en varios pilones en un estanque colocados de forma estratégica y a distintos niveles. Todos estos elementos fueron labrados en piedra de cantería y constituyen un singular ejemplo de arquitectura tradicional. El agua de esta fuente procede de un manantial situado a unos 150 metros de la vivienda, en una finca anexa que forma parte de las propiedades de la casa. Primitivamente, el agua del manantial era conducida hasta la casa mediante una canalización de unos cien metros de longitud, hecha de tuberías de barro cocido, que terminaba en una especie de registro de piedra tallada. Esta canalización tuvo que ser sustituida recientemente por otra de fábrica más moderna, ya que tenía desperfectos en varios tramos y se obstruía con asiduidad. En cambio, se conserva en óptimas condiciones la vieja canalización que comunica el registro con la fuente ubicada en el patio de la casa. Tiene cincuenta metros de largo y está hecha de gruesos bloques de piedra -de 70 centímetros de longitud cada uno- a los que practicó un agujero en su parte interior. Este sistema de cañerías y canalizaciones era muy utilizado en los antiguos monasterios y esta casa fue una de las primeras de la comarca que tuvo traída de agua propia. La instalación, según los actuales propietarios de la vivienda, fue copiada de otra similar que existía en una casa grande de la parroquia de Santiso, en el municipio ourensano de Maceda. Los canteros estuvieron trabajando en esta casa durante dos largos años. Fuente subterránea Por otro lado, en la parte exterior del muro que rodea la casa y a pocos metros de la entrada principal, hay una curiosa fuente subterránea en forma de pozo. Se accede a ella por una pequeña entrada practicada en el mismo muro, bajando por unos escalones de piedra. El agua mana a unos tres metros de profundidad bajo el nivel del suelo. Durante mucho tiempo fue la fuente pública del pueblo, aunque formaba parte de la casa de O Noguedo. Sus aguas era muy apreciada por los vecinos, que estuvieron haciendo uso de ella hasta que se construyó la moderna traída de la localidad.