Los futbolistas que prepara Melchor están certificando una temporada irregular, aunque pueden salvarse
04 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El equipo infantil A del Calasancio está protagonizando una temporada un tanto irregular. Sus aspiraciones pasan por mantener la categoría, al igual que hicieron la pasada campaña de la mano de Carlos Parada. No lo tendrán fácil, sobre todo por la competitividad que existe en la liga gallega. No obstante, los discípulos de Melchor están dos puntos por encima de los puestos de descenso. Se trata de un equipo joven, técnico y con calidad, que no obstante necesita algún refuerzo, que podría llegar en las próximas horas de tierras chantadinas, como cambio de algún juvenil, que pasaría a defender la elástica del cuadro de Rubén en O Sangoñedo. La presencia de Melchor en el banquillo es toda una garantía, ya que aparte de entrenador, gran conocedor del fútbol base, es un gran educador, por lo que para él, aparte de los resultados, prima la formación integral del futbolista. Ello se traduce en que los infantiles son uno de los equipos con menos tarjetas en su haber. Fortaleza Una de las facetas más sólidas del cuadro estudiantil era la defensa, pero desde la derrota que sufrieron ante el Celta, los locales reciben más goles de la cuenta, lo que les ha hecho caer en barrena, crisis de la que les está costando salir. Una de las curiosidades es que el Calasancio A ofrece una mejor imagen a domicilio que en su propio feudo. De hecho, en el campo de los Escolapios tan solo ganó dos partidos. El resto de triunfos los consiguió como visitante. Aunque destaca el bloque, Melchor dispone de cuatro futbolistas que marcan las diferencias y que apuntan buenas maneras de cara a ascender al cuadro cadete en el futuro. A pesar de su juventud, tienen mucha veteranía: Diego Blanco, Fernando, Enríquez y Diego Torres, que son los goleadores del equipo. Incorporaciones Aparte de las negociaciones que existen para incorporar algún futbolista de Chantada, desde principios de la presente semana, Melchor tiene en los entrenamientos a modo de prueba al guardameta quirogués, Álvaro, que en caso de convencer a los técnicos monfortinos, pasaría a reforzar la portería en este tramo final de la liga.