PUNTO DE VISTA | O |
17 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.TUVO EL PP la gran suerte de perder las últimas elecciones autonómicas. Y no lo decimos con retranca o con sarcasmo. Es la realidad. El PP lo tenía difícil para sostener su peculiar tesis de la construcción por fases de la autovía Nadela-Sarria-Monforte. De todos era sabido que concluida la primera fase en modo alguno se iba a iniciar la segunda en muchos años por cuanto, por una parte, el desdoblamiento del tráfico supondría el no alcanzarse los parámetros de número de vehículos circulantes y, por otra, la inversión complementaria tendría difícil justificación. Había pasado el PP por momentos muy complicados, llegando a estar contra las cuerdas y con serias disidencias en sus filas al ser partidarios muchos de sus miembros de afrontar la situación de forma bien distinta a la empalagosa propaganda que por algunos se realizaba. Pero, hete aquí que con el cambio en el gobierno, quien tiene que resolver la papeleta es quien antes estaba encantado con el reproche y la movilización. Estamos ante el mejor ejemplo de que es más fácil ejecutar una labor de oposición que una de gobierno y de que, para desgracia ciudadana, las ansias de poder y de presunción hacen que pronto se olviden reivindicaciones que otrora parecían esenciales y ello se achaque a la herencia recibida. Sólo cabe permanecer a la expectativa. Y destacar la hipocresía, cual fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que se tienen, con la que actúan unos y otros, hasta dándose la circunstancia de que ha hablado uno de los eternos teledirigidos mudos del consistorio. No estaría de más que alguien explicara como es posible que se diga que ahora el PSOE trate de llevar adelante el mismo proyecto que el PP. ¿Lo del PP no era una autovía? ¿Existen autovías de dos carriles?