La presencia de niños de otros países en Ourense se ha incrementado en un 10% este curso Desde UGT demandan más medios para afrontar la diversidad en las aulas
15 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?a presencia de niños y jóvenes inmigrantes es cada vez mayor en las aulas de los centros educativos ourensanos. De hecho, el arranque del curso 2005-2006 ha supuesto un incremento del 10% en el número de alumnos extranjeros según los datos de la Delegación de Educación. Conseguir su integración, fomentar el respeto entre los alumnos como personas diferentes y salvar las dificultades que, al menos en la mitad de los casos, supone el idioma para ellos son los retos a los que se enfrentan a diario los propios inmigrantes, sus familias, sus compañeros de clase y, por supuesto, sus profesores. El problema del idioma afecta a cinco de cada diez niños. Y es que un importante porcentaje de los extranjeros que se escolarizan en Ourense proceden de Latinoamérica de manera que no tienen dificultad en salvar la barrera de la comunicación. Venezuela, Colombia o Perú son algunos de los países de procedencia. Es este, el del idioma, el principal atranco con el que se encuentran el resto de chavales. En la actualidad 25 centros de la provincia cuentan con profesorado de apoyo (algunos docentes trabajan a tiempo completo en un colegio y otros realizan su tarea en varios) los que se encargan de reforzar el proceso de adaptación. Ellos les dan clases de apoyo de castellano y gallego y refuerzan las materias en las que están más flojos. De estos profesionales, un porcentaje participan en un programa específico puesto en marcha por Educación de lengua y cultura portuguesa que se desarrolla en nueve colegios e institutos que es especialmente importante en la zona de A Raia y en Valdeorras. Esta última comarca no sólo aglutina el mayor porcentaje de escolares extranjeros (al margen de la zona capitalina) sino que también se caracteriza por la mayoritaria presencia de familias lusas, debido al tirón laboral del sector pizarrero. Con el idioma tienen todavía más problemas que ellos los niños que proceden de los países europeos del Este o de África: además de Marruecos, con un 9% de la población escolar, países como Angola, Cabo Verde, Zaire, Gabón o Senegal. La federación de educación del sindicato UGT celebró ayer una jornada para analizar las consecuencias de la incorporación de la población inmigrante al alumnado. El organizador, José Luis Fernández, no quiere definir esta circunstancia como un problema y se dirige a la administración: «Demandamos medios e profesorado de apoio para tratar a diversidade que, por outro lado, é moi enriquecedera».