Chantadinos con mucho arte

La Voz

LEMOS

ROI FERNÁNDEZ

Terra adentro El club local de artes marciales organizó una exhibición

03 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El club de artes marciales de Chantada celebró su primer aniversario con un entrenamiento compartido con varios clubes gallegos y uno vasco: Byakyuren (Ourense), Shito Ryu (Lugo) Taekwondo (A Coruña), Ju Jitsu (Ourense) y Kyokushinkai (Mondragón). La evolución de esta joven entidad deportiva está resultando impresionante. Comenzaron con 15 practicantes y están a punto de llegar a los 40. El tirón por tanto de esta modalidad no ofrece dudas Las artes marciales son idóneas para todas las edades y la mejor prueba es que en el club chantadino hay personas desde categoría benjamín hasta sénior, en algunos casos de edad bastantes avanzada. La actividad principal que desarrollan es la práctica deportiva denominada Kumite (combate). En su primer año realizaron distintas actividades tanto a nivel participativo como actuando de organizadores. Destacan la primera edición del encuentro de artes marciales y exhibiciones en varios lugares. El director, Fernando Día z, y dos profesores del instituto Gregorio Fernández viajaron hasta A Rúa para visitar las instalaciones de Iberdrola Generación en la que están realizando prácticas alumnos del ciclo formativo de grado superior de mantenimiento de equipo industrial. El motivo de la visita, en la que actuó de anfitrión el jefe de mantenimiento, Miguel Ángel López , fue mantener contacto con una empresa que cuenta con los alumnos del centro para colaborar en su futura incorporación al mercado laboral. El centro de Quiromasaje y Photon María Durán firmó un convenio de colaboración con la Aces para ofrecer unas condiciones especiales a sus socios. La propia María Durán y el presidente de la asociación, José Manuel Suárez , rubricaron el acuerdo. En un colectivo como el del comercio que sufre en gran medida los problemas del estrés y molestias musculares, seguro que unos buenos masajes y el Photon le ayudarán mucho a relajarse y soportar la presión del mundo laboral.