Crónica | Gala de la Cruz Roja de Sarria Alrededor de 400 personas asistieron a un acto en el que se reconoció la labor de los voluntarios de Cruz Roja y se homenajeó a dos ex-presidentes de la asociación
07 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.La cena benéfica de la asamblea local de la Cruz Roja de Sarria ya es un acontecimiento con un lugar obligado en la agenda de todos los sarrianos. La quinta edición era especial y por ello su presidente, Jaime Capellá, decidió convertirla en un reconocimiento a los trabajadores y voluntarios de la unidad. También fue un homenaje a los dos presidentes que iniciaron la historia moderna de una asociación que cumple 107 años en la comarca: Clementina López y Laureano Álvarez. Al acto no faltó nadie de los que realmente tenían que estar. Representantes de todas las asociaciones culturales, deportivas, religiosas, empresariales y políticas acudieron como cada año a la cita mostrando así su apoyo a la labor humanitaria de esta asociación. Una de las grandes novedades fue la presentación de un completo folleto, elaborado por el secretario de la oenegé, Xaime López Arias, con la historia de la institución. Cada comensal fue obsequiado con uno. El alcalde de O Incio, Ángel Camino, hizo entrega de un cheque para financiar parte de la compra de un desfibrilador como muestra de su estrecha colaboración con la organización. Luego un famoso bruxo elaboró una gran queimada cuyo sabor fue alabado por todos los asistentes. Los discursos de Luis Abelleira y Jaime Capellá cerraron lo que se puede denominar como parte seria del acto. Como acto final los voluntarios elaboraron, no sin ciertos problemas de intendencia, un mosaico con una gran cruz roja y entregaron un ramo de rosas a su presidente. En resumen, todo salió perfecto, excepto la puesta en escena del inexperto presentador y el injusto veto a un gran poeta.