Hacia el Souto de Paramedela

C. Rueda | F. Albo MONFORTE

LEMOS

CARLOS RUEDA

Un antiguo camino entre Brollón y O Courel constituye hoy una interesante ruta etnográfica El sendero fue recorrido habitualmente por los carros de los carboneros

31 oct 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?n antiguo camino que servía de vía de entrada a O Courel desde A Pobra do Brollón, pasando por Paramedela, constituye hoy una interesante ruta paisajística y etnográfica. El camino permite llegar con facilidad al Souto de Paramedela, gestionado por la Consellería de Medio Rural, que hoy está siendo sometido a una operación de restauración y que se dedicará a la experimentación silvícola y al turismo. El inicio de la ruta está en el pueblo de Salcedo, junto a la casa de turismo rural A Salanova, situada en el centro de la localidad. Hay que salir del pueblo en dirección a Bairán. Tras recorrer cien metros, hay que desviarse a la izquierda por una pista de tierra que lleva a Paramedela y al río Lor. Medio kilómetro más adelante aparece un nuevo desvío a la izquierda. La ruta coincide aquí con el llamado camino de A Poxa. En los kilómetros 1,3 y 1,5 surgen otras dos bifurcaciones; en ambas es preciso desviarse a la izquierda. A partir del último desvío, el camino empieza con un suave descenso que será constante hasta las proximidades de Paramedela. La ruta atraviesa el arroyo de A Poxa entre vegetación propia de la zona: alisos, abedules, sauces y monte bajo. A la izquierda del camino quedan restos de muros que delimitaban antiguas praderías, hoy abandonadas. Este lugar es el de mayor concentración de albarizas de la parroquia de Salcedo. Se han contabilizado siete construcciones de este tipo, denominadas Albarizas da Poxa. Actualmente sólo una de ellas está en activo. A continuación, el camino entra en un bosque de castaños, que en su día tuvo un intenso aprovechamiento, tanto de castañas como de madera. Últimamente ha sido colonizado por otras especies arbóreas: roble, cerezo, chopo, aliso... En el kilómetro 2, al lado del camino, se encuentra el Coballo da Poxa, un saliente rocoso que servía de refugio en los días de lluvia a los vecinos de Salcedo que transitaban por este vial. A partir de aquí la vegetación es la típica de las zonas de transición entre el clima oceánico-continental y el mediterráneo y empiezan a verse los primeros madroños. Nada más salir del souto, en el kilómetro 2,4, el camino pasa por un mirador natural desde el que se pueden contemplare unas espectaculares vistas. Al fondo discurre el río Loureiro, muy encajonado. A la derecha se divisan el Souto de Paramedela y el valle del río Lor. Carbón vegetal Ahora el camino discurre por una zona rocosa, donde existen varios tramos labrados en la propia roca pizarrosa. Todavía se aprecian en la piedra los profundos surcos producidas por el tránsito de carros cargados con carbón vegetal y madera que subían desde Paramedela con destino a Salcedo. El carbón vegetal se fabricaba en el lugar de Penido y daba ocupación a varios vecinos de Salcedo que se dedicaban a su elaboración. La mayor parte de este carbón se comercializaba en Monforte y en la estación de A Pobra do Brollón. En el kilómetro 3,2 la ruta sale a la pista forestal que comunica Salcedo con Paramedela. Hay que desviarse a la izquierda y caminar por ella durante unos 200 metros hasta retomar nuevamente el camino ,que parte a la derecha de la pista y que baja en dirección al río Lor. Unos 300 metros más adelante, es necesario desviarse a la izquierda y seguidamente, cruzar el río Loureiro por un viejo puente de madera. El camino empieza aquí a subir en dirección al Souto de Paramedela, al que se llega después de haber recorrido un último tramo de unos 300 metros. Recuperación El proceso que se siguió en la recuperación del bosque de castaños empezó con la elaboración de un inventario de los árboles que crecen en la zona. El siguiente paso fue eliminar todos los pies ajenos a la propia masa del castaño - pinos, chopos...-, al mismo tiempo que se procuraba conservar aquellas especies un poco más relacionadas con el souto, como el roble, el alcornoque y el cerezo. A continuación se llevó a cabo un tratamiento integral de cada castaño que incuyó la poda y el tratamiento contra enfermedades y plagas. En los pies ya muertos se realizó una actuación de conservación de su estructura. Por último se inició la restauración de un antiguo sequeiro existente en el bosque, que empezó por la recuperación de su cubierta.