Borrón y cuenta nueva

Luis Díaz
Luis Díaz MONFORTE

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

Crónica | La «crisis» de los contenedores soterrados El equipo de gobierno de Monforte opta por resolver de puertas adentro el conflicto planteado por la ejecutiva del PSOE tras unas declaraciones de Xosé Manuel Pavón

10 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

No hay declaraciones. Ni los concejales implicados ni el alcalde entran a valorar la polémica en la que se enredaron BNG y PSOE por los méritos de cada cual en la instalación de isletas ecológicas. Pese a ello, los socialistas tendrán las explicaciones que reclamaron públicamente, y a través de su ejecutiva en Monforte, para seguir colaborando con los nacionalistas al frente del Ayuntamiento. Las diferencias de criterio entre los socios de gobierno se resolverán, pero eso sí, de puertas adentro. El concejal del BNG Xosé Manuel Pavón, que abrió la polémica al manifestar que su concejalía instala más contenedores soterrados y con menos coste que otros, no quiso hacer ayer comentario alguno al envite de la ejecutiva local del PSOE. Del otro lado, el primer teniente de alcalde, el socialista José Tomé, contrincante del concejal del BNG en el reparto de las isletas ecológicas, prefirió no ahondar en la herida. «Por min o asunto está resolto e o que hai que facer é seguir traballando», declaró escuetamente Tomé en un tono más conciliador que el de sus compañeros de partido, que acusaron a Pavón de incurrir en un ejercicio de «deslealtad» política. Reparto de elogios El alcalde, por su parte, optó por responder a la solicitud de explicaciones que le dirigieron desde la ejecutiva socialista con un ejercicio de diplomacia. Xosé Manuel Pavón y José Tomé -dijo Severino Rodríguez- «son dous concelleiros que están facendo un gran traballo por Monforte e que van seguir adicándolle o máximo esforzo». Y punto. Por encima de cualquier diferencia de criterio, BNG y PSOE coinciden en este caso en que la prensa no es el escenario adecuado para resolver disputas familiares. En política, hasta las isletas ecológicas pueden convertirse en arma arrojadiza. Y las carga el diablo.