«Hay que convencer a la gente joven de que no se marche»

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE

LEMOS

Entrevista | Isabel Aguirre Esta arquitecta coruñesa preside una asociación creada para respaldar fórmulas de desarrollo económico sostenible para la comarca de la Ribeira Sacra

24 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?ace sólo cinco años ni siquiera conocía el cañón del Sil. Hoy Isabel Aguirre sigue trabajando como profesora universitaria en A Coruña, donde también se encuentra su estudio de arquitectura, pero está empadronada en Pantón. En este municipio tiene también una casa rehabilitada en un antiguo pazo. Y preside la Irmandade da Ribeira Sacra, un foro constituido por personas enamoradas de esta comarca y convencidas de sus potencialidades. Más enamorados y más convencidos que muchos de los nacidos aquí. -Su « irmandade» nace con el objetivo de promover el desarrollo sostenible en la Ribeira sacra, y sin embargo, la mayoría de usetdes no son de aquí. -Tiene su lógica. Cuando llegas a la Ribeira Sacra por primera vez lo ves todo con ojos nuevos. Te sorprende el otoño, que es una fiesta de colores, el olor a uvas... cosas que a la gente de aquí le parecen normales. No es tan raro que sea la gente de fuera la que aporta otra mirada. Eso pasa un poco en todas partes. -En la presentación del curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, en el que participa su asociación, dijo usted que ésta es una zona subdesarrollada. Suena muy duro. -Pero es que es así. Ésta es la zona del mundo con una demografía más negativa. Tiene un porcentaje altísimo de población de más de 60 años. El despoblamiento puede ser tremendo dentro de unos pocos años. -¿Cómo proponen ustedes darle la vuelta a esa tendencia? -Hay que convencer a la gente joven de que no se marche y atraer a gente de fuera para que se instalen aquí. -¿El modelo de desarrollo sostenible que ustedes defienden es compatible con la industria? -Evidentemente que sí. Monforte tuvo el ferrocarril, que no destruyó nada y en cambio creó mucha riqueza. Hay que mirar en otras regiones europeas de características similares a ésta en las que se aplican planes de desarrollo que funcionan. -¿Por ejemplo? -La Provenza francesa es una zona muy parecida a ésta. También producen vino, y tienen una industria que no contamina, aunque también tiene una central nuclear, que yo no la quiero aquí para nada, por supuesto. Y en el norte de Italia tienen, cerca de Milán, una zona de cultivo de viñas en socalcos que es patrimonio de la humanidad. En los años cincuenta viví una temporada en Inglaterra y recuerdo que se organizaban excursiones en autobús a comarcas campestres que al lado de la Ribeira Sacra no tienen ningún interés. Como dije antes, la gente de aquí está acostumbrada a verlo y le parece normal, pero no es normal ni la calidad del paisaje, ni el patrimonio histórico, ni la agricultura en bancales... Es una maravilla. -¿En qué seguirán trabajando una vez que termine el curso universitario que empieza el lunes en el Parador? -El curso tendrá continuidad. Queremos que sea una cita permanente y que ayude a hacer de Monforte un referente para las iniciativas de desarrollo sostenible. En el periodo comprendido entre los siglos XVII y XIX, Monforte fue un centro de cultura y de política importantísimo. Ese bagaje está ahí, y es necesario recuperarlo. Estamos preparando un ciclo de conferencias sobre el Quijote que se celebrará probablemente en noviembre y que reivindicará el papel de Monforte y del Conde de Lemos en la obra de Cervantes.