Un laberinto de arte y religión

Francisco Albo
Francisco Albo MONFORTE

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

Reportaje | Divulgación del patrimonio monfortino El Museo de Arte Sacro del convento de Santa Clara cuenta por primera vez con una guía práctica y extensa para orientar a los visitantes por sus diversas secciones

24 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

? diferencia del Colegio del Cardenal, sobre el que se publicó hace años un libro escrito por el fallecido religioso Esteban Martínez, el Museo de Arte Sacro del convento monfortino de Santa Clara no contaba hasta ahora con una guía práctica para visitantes. Esta laguna acaba de ser colmada con la aparición de un a obra publicada por Edilesa -editorial especializada en guías del patrimonio histórico y natural- que los visitantes pueden adquirir al llegar al museo. La guía, de poco más de sesenta páginas e ilustrada con abundantes fotografías, ha sido realizada por Miguel Ángel González García y Fernando Fernández Los autores proponen un recorrido dividido en seis partes, diferenciando cuidadosamente las secciones que comprende el pequeño pero complejo museo monfortino, una división que puede pasar desapercibida a algunos visitantes al no estar señalizada con letreros. Cada uno de los capítulos que describe las distintas zonas del museo lleva un título que alude a sus respectivos contenidos. La ruta empieza por la primera sección bajo el título Memoria agradecida , ya que en este zona -junto a la entrada- se encuentran, entre otras piezas, los retratos de los séptimos condes de Lemos, fundadores del convento. La segunda zona, a la que los autores de la guía titulan Los relicarios de la pasión , se caracteriza por exhibir varios relicarios con supuestas reliquias de Cristo, aunque también alberga otras muchas piezas de de muy variado carácter. Figuras de santos El recorrido prosigue bajo un tercer epígrafe, Los santos, modelos e intercesores, ya que en la zona descrita puede verse, según especifican los autores de la guía, «una colección muy valiosa de obras entre las que predominan las de temática hagiográfica». Entre estas obras figuran un Cristo de marfil del siglo XVII y un buen número de relicarios con figuras policromadas de santos. A continuación, en la parte correspondiente a la cuarta sala, la guía se ocupa especialmente de las esculturas del artista sarriano Gregorio Fernández -las piezas más populares del museo- y de otras obras de imaginería barroca que la acompañan. El siguiente tramo del museo es presentado bajo el título Esplendores eucarísticos , por encontrarse en esta zona importantes piezas artísticas relacionadas con el culto eucarístico. Entre ellas se encuentra la llamativa arca de cristal de roca que regaló el papa Urbano VIII a la condesa Catalina de la Cerda y que sirvió en tiempos como arca del monumento en las celebraciones de Semana Santa. Calvario de Cangas El itinerario finaliza con un pequeño capítulo titulado Un calvario en contrapunto , que alude al calvario gótico de madera procedente de la iglesia de San Fiz de Cangas que se custodia en esta zona del museo, la más reciente de todas ellas. Junto a esta espectacular pieza del siglo XIII pueden verse otras de muy diferente índole y de otras épocas, que comprenden desde objetos y vestimentas de uso litúrgico hasta relicarios.