Ciclos contra la burocracia

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE

LEMOS

Crónica | Desorganización administrativa La Xunta obliga a una estudiante de salud ambiental que que quiere abrir una empresa en Monforte a hacer un costoso curso sobre una materia que ya dio en el instituto

18 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?a nueva formación profesional nació a mediados de los noventa con el objetivo de simplificar el paso de la educación secundaria al mercado laboral. Algunas especialidades han sido todo un éxito y otras no han sobrevivido. La demanda real del público y las empresas es la que separa habitualmente el éxito del fracaso de cada ciclo. Sin embargo, a Goretti Martínez la primera zancadilla se la ha puesto la propia Xunta. Esta monfortina tiene 23 años y hace dos acabó de estudiar el ciclo superior de salud ambiental en el instituto Daviña Rey. Trabajó un año en una firma del sector, y ahora lleva varios meses intentando poner en marcha su propia empresa de control de plagas y sistemas de purificación del aire y de depuración de agua con ozono. Sería la primera de Monforte dedicada específicamente a esa actividad. Una exigencia, en apariencia absurda, de la Xunta tiene el proyecto parado. Le piden un curso sobre materias que no sólo formaban parte del temario del ciclo que ya estudió, sino que en el instituto las dio mucho más ampliamente. Lo que le exigen es un curso de desratización, desinfección y desinsectación, materias que figuran en el temario del ciclo de salud ambiental que imparte el instituto Daviña Rey. Y no es que se trate de una especialidad nueva y que la maquinaria de las distintas consellerías aún no haya tenido tiempo de acoplarse, porque el ciclo existe desde 1995, el año en que fue publicado en el Boletín Oficial del Estado . «Está claro que es un problema de falta de coordinación entre departamentos de la propia administración», dice ella. En los pasillos En su peregrinar por los pasillos de los distintos departamentos de la Xunta implicados en el embrollo consiguió llegar a un experto jurídico al que convenció de que algo no funcionaba cuando le exigen ese curso a alguien que haya completado un ciclo formativo de salud ambiental. «Ahora me están mirando en la delegación provincial de Industria en Lugo a ver qué se puede hacer para solucionarlo», explica. El curso de marras no es barato. Hacerlo cuesta unos quinientos euros. Goretti Martínez asegura que si tiene que hacerlo lo hará. Pero aún con el curso terminado, ella seguirá insistiendo. El ciclo superior de salud ambiental sólo se imparte en tres centros de la provincia de Lugo: en el Daviña Rey y en un instituto de Lugo y en otro de Burela. Es una de las especialidades que más demanda tiene de todas las que se ofrecen en los centros de secundaria del sur de Lugo.