Detenido en Taboada por tumbarse de noche en la carretera El individuo fue arrestado después de negarse con malos modos a levantarse de la calzada
06 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?a calzada de la carretera N-540 no parece el mejor sitio para echarse a dormir, pero Ovidio M.??F. quiso intentarlo el sábado por la noche. Este vecino de Taboada acabó su aventura en el cuartel de Chantada, acusado de poner en riesgo su vida y la de los conductores que se lo encontraron en su camino. Ovidio fue detenido por una patrulla de la Guardia Civil del puesto de Chantada. Allí llamó durante la noche del sábado al domingo un conductor para contar que se acababa de topar con un hombre tirado en la carretera cerca de Taboada. Los guardias acudieron inmediatamente en un coche patrulla al lugar que les había indicado el sorprendido automovilista y, efectivamente, vieron que había alguien tendido en el suelo con medio cuerpo en el arcén y el otro medio en la calzada derecha en dirección a Lugo. Un rodeo por si acaso Los agentes se acercaron y comprobaron con alivio que el individuo no estaba herido, aunque sí parecía un poco adormilado y desorientado. Le pidieron que se levantase y le riñeron por ponerse en peligro de esa manera. Él pareció hacerles caso y prometió que se marcharía de allí. Con esas, los guardias dieron por resuelto el problema y se subieron en el coche. Pero, por precaución, antes de volverse a Chantada decidieron dar un rodeo y volver a pasar por allí a los pocos minutos. Hicieron bien, porque Ovidio había decidido echarse a dormir de nuevo en el asfalto. Ese segundo encuentro fue de todo menos cordial. Los guardias volvieron a conminar al temerario dormilón a marcharse de allí, pero esta vez él reaccionó con malos modos. No llegó a agredirlos, pero dada su resistencia optaron por llevárselo detenido. Ovidio pasó la noche en el cuartel. El lunes fue conducido a declarar ante el juez de Chantada, que decidió ponerlo en libertad a la espera de que sea juzgado. Al parecer, Ovidio ya fue detenido en otra ocasión, aunque en aquel caso fue por pegar a su hermano. Vive con su madre en la casa familiar en el pueblo de Meixonfrío, y, según los vecinos de la zona, suele abusar con frecuencia de las bebidas alcohólicas.