Análisis | Los pecados capitales de la oferta turística Un plan estratégico propone al consorcio mejorar la señalización de los monumentos, el mantenimiento de los senderos, la atención de la hostelería y el cuidado urbanístico
04 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Perseo es más que un mito griego. Del heroico hijo de Danae y Zeus también salieron las siglas del Plan Estratéxico para a Ribeira Sacra e Obxectivos , un exhaustivo trabajo elaborado por Andrés Gómez-Chao Fernández a raíz de la anunciada puesta en marcha del consorcio turístico de la Ribeira Sacra. Gómez-Chao, autor a título independiente de las propuestas en materia de turismo incluidas en el programa que presentó el BNG en las últimas municipales, resume en quince las medidas urgentes que debería afrontar ese consorcio en un plan bianual. Entre ellas están desde la potenciación de una imagen de marca a la creación de una oferta real para el turismo activo, pasando por la apertura de una web conjunta o la elaboración de un plan de calidad para la hostelería. El estudio, del que se entregaron copias al Ayuntamiento de Monforte y a la Fundación Comarcal Terras de Lemos, desvela los pecados capitales de la actual oferta turística. Delimita con gran exactitud la frontera entre mito y realidad en el cacareado aprovechamiento turístico de la Ribeira Sacra. Una señalización muy abigarrada y sin imagen homogénea. La señalización de los puntos de mayor interés todavía deja, en la inmensa mayoría de los casos, mucho que desear. Para Andrés Gómez Chao los indicadores suelen estar mal colocados, son redundantes y ponen de manifiesto una absoluta falta de planificación. «Parece que cada vez que se fala de potenciar a Ribeira Sacra, o único que se lles ocorre é poñer unha nova sinalización, e ademáis onde xa había outras». El estudio propone una señalización adecuada y homogénea para las carreteras, los lugares de mayor interés y las muestras destacadas del patrimonio arquitectónico y etnográfico. «Non se trata de volver a duplicar por enésima vez os carteis xa existentes nas estradas, senón de lles engadir un anagrama ou rótulo e elaborar paneis capaces de conter información múltiple». Excesiva permisividad en construcciones y pistas. El plan estratégico advierte en el conjunto de la Ribeira Sacra una excesiva permisividad por lo que respecta a la existencia «de construccións ilegais que non se adaptan, nin en tipoloxía nin en materiais, ao esixido pola normativa actual». La aperura indiscriminada de pistas, subraya, también va en dirección contraria a los nuevos criterios de protección del entorno cultural y natural. Qué decir de los vertederos incontrolados que todavía salpican carreteras y caminos. No existe una catalogación del patrimonio que debe ser protegido. El primer paso para poder conservar y poner en valor lo que tenemos, destaca Andrés Gómez-Chao, «é saber o que temos». Urge, según su criterio, la elaboración de un catálogo o inventario, por parte de cada ayuntamiento, sobre su patrimonio natural, etnográfico, arquitectónico y artístico, que serviría de base para planificar actuaciones posteriores. Cualquier tipo de obra que suponga cierto impacto ambiental debería tener en cuenta la preservación de este patrimonio, que no se limita a iglesias y monasterios. «Non parece razonable que se teña permitido a construcción, no monte da Meda e cordais aledaños, dun parque eólico no corazón mesmo do Canón do Sil». Falta una mayor y mejor información al visitante La señalización de muchos pazos y casonas sugiere a ojos del visitante una posible visita que en realidad resulta inviable en la inmensa mayoría de los casos. El acceso a destacadas iglesias románicas todavía está supeditado a la disponibilidad de algún vecino al que se le confían las llaves. El estudio elaborado por Andrés Gómez-Chao con vistas a la puesta en marcha del consorcio de la Ribeira Sacra aboga por «mellorar, homoxeneizar e coordenar a calidade da información turística, tanto a nivel das oficinas de turismo dos concellos, coma a través de Internet. Por exemplo, información unificada de horarios de visita aos monumentos ou se non son visitables, pero no ámbito de toda a Ribeira Sacra». En resumen, que todos los municipios informen de la oferta gobal y de forma coherente. La oferta hostelera debe incrementar su calidad El plan estratégico de la Ribeira Sacra incide en la necesidad de mejorar la calidad de la oferta turística «a través da formación dos actores a nivel de hostelería e establecendo estándares mínimos de calidade nos establecementos». Según el diagnóstico de Andrés Gómez-Chao, existen muchos restaurantes y bares mal atendidos y que no cumplen un criterio de calidad. «Chamativa é a falta de carta e de prezos accesibles aos clientes en moitos deles». Para el autor, también resulta significativa la ausencia de empresarios de hostelería en los cursos de cata organizados por el consejo regulador de Ribeira Sacra, a pesar de que en la promoción de la zona deben jugar un papel importante los vinos de esta denominación de origen. Los senderos apenas están señalizados y su mantenimiento es inexistente. El aprovechamiento del potencial turístico de la Ribeira Sacra pasa necesariamente por una amplia oferta de turismo activo: recorridos a pie, en bici, a caballo, en canoa, barranquismo... «Este tipo de turismo permite satisfacer as demandas crecentes de contacto coa natureza e de coñecemento dun medio que armoniza paisaxes agrestes cun grande patrimonio etnográfico e arquitectónico. Por outro lado, favorece estadías máis longas, é respetuoso co medio e requiere de investimentos relativamente pequenos para a súa posta en marcha», señala la propuesta de plan estratégico. Tan esencial como trazar las rutas, prosigue, «é mantelas limpas e ben sinalizadas ano tras ano, para o cal se requiren investimentos e personal». La Ribeira Sacra vive de espaldas al Camino de Santiago. Los vínculos entre el Camino Francés y la Ribeira Sacra se acentuaron con la entrada de Paradela y Portomarín en la denominación de origen vitivinícola. Sería necesario, apunta Andrés Gómez-Chao, «aproveitar o punto de contacto da Ribeira Sacra co Camiño de Santiago, en Portomarín, para promocionar especialmente dous aspectos: espacio natural, turismo activo, rutas pedestres; e espacio considerado desde hai séculos propicio á introspección espiritual como testemuña temos a súa grande riqueza en arquitectura relixiosa».