«Eu non me libro nin de coña»

Ruth Nóvoa de Manuel
Ruth Nóvoa OURENSE

LEMOS

En directo | La versión de los protagonistas Más de un centenar de afectados por la nueva normativa se concentraron ayer ante la delegación de Medio Ambiente. Cada uno con sus circunstancias

23 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?l macizo central y el oriente de la provincia se plantaron ayer en el Paseo, frente a la sede de la delegación provincial de Medio Ambiente. Representantes de ganaderos de distintas zonas afectadas por la prohibición de pastoreo en tierra quemada llevaron sus protestas del monte a la administración de la mano de Unións Agrarias. Castro Caldelas, Maceda, Viana do Bolo, Vilariño de Conso, Riós... También la Baixa Limia. Son algunos de los epicentros de lo que los afectados por el decreto definen como el terremoto definitivo que acabará sepultando parte importante de la actividad ganadera provincial. Al menos así lo ven desde el sindicato agrario. En primera persona «Eu non me libro nin de coña», aseguraba un ganadero que tiene decenas de vacas, por un lado, y todo su pueblo quemado, por otro. Se lo confesaba a los dirigentes de Unións Agrarias. «Non vou deixar morrer as vacas nin darlles pienso. Botareinas a pastar e arriesgareime», concluía con el decreto de prevención de incendios del gobierno gallego en la mente y las sanciones derivadas del incumplimiento (de entre 600 y 6.000 euros) sobre su cabeza. La norma prohíbe el pastoreo en tierras que hayan sufrido los efectos del fuego en los últimos tres años. La normativa Son montes donde, tras las llamas, vuelve a florecer la vegetación. Se trata un pasto tierno más que adecuado para las vacas, según explican sus propietarios. Pero que a los animales les convenga esa alimentación no significa, insisten desde Unións Agrarias, que los ganaderos sean quienes provocan los incendios en los montes ourensanos. «Non hai relación causa-efecto», declaran. Y apelan a la presunción de inocencia. Ayer, durante la protesta, que se prolongó durante cerca de una hora frente a la delegación de Medio Ambiente, se multiplicaban los comentarios. Los ganaderos se sienten señalados. Aseguran que no se sabe de ningún compañero acusado de plantar fuego y sí de varios trabajadores de los servicios de extinción. Exigen a la Xunta que redistribuya y rentabilice los medios de prevención de incendios. Entregaron en la delegación un escrito con el que quieren conseguir que los ganaderos no tengan que pagar las multas. Los representantes de Unións Agrarias censuraron que no los recibiera el máximo responsable, Prado Verdeal, y que los atendiera alguien que no se identificó. Tienen claro en qué momento llegará la solución: «Esto acabarase cando o monte deixe de ser negocio para algúns».