Las parcelas que nadie quiere

Carlos Cortés
Carlos Cortés CHANTADA

LEMOS

ROI FERNÁNDEZ

Análisis | Fuga de empresas Una firma se instala en Taboada por falta de suelo en Chantada. El polígono de Os??????Acivros tiene 7.000 metros libres que todos rechazan por poco operativos

04 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?s sólo una pequeña empresa, pero puede servir de símbolo para lo que ocurre en el polígono industrial de Chantada. La fuga a Taboada del nuevo proyecto empresarial de Juan Méndez Otero devuelve vigencia a las viejas quejas que los empresarios locales, que llevan años denunciando la falta de cintura de Sigalsa para gestionar de una forma eficaz el parque de Os Acivros. La reciente compra de 11.000 metros cuadrados para la fábrica de aluminio de Asma-Yect fue una buena noticia, pero acabó de saturar el único polígono industrial que tiene Chantada. Juan Méndez desveló en un artículo de opinión publicado ayer en este diario que pronto pondrá en marcha en Taboada una empresa de destilado de aguardiente de orujo y otros licores. Él quería abrirla en Chantada, pero la falta de suelo industrial adecuado en este municipio lo ha hecho emigrar al polígono industrial en construcción en Taboada. La destilería será construida en una parcela de 1.080 metros cuadrados del futuro polígono de Taboada. Dará empleo a media docena de personas. Los promotores esperan empezar a construir las instalaciones en el mes de septiembre, de manera que todo esté listo para empezar a trabajar antes de que termine este año. Juan Méndez se va para Taboada porque no puede esperar más a que en Chantada se aclaren las cosas. «El alcalde de Chantada es mi amigo y yo lo respeto, pero creo que en este asunto se ha despistado», dice. Se refiere a la ampliación del polígono industrial de Os Acivros, una demanda de los empresarios chantadinos desde hace cinco años para la que el Ayuntamiento busca financiación. Especulación pura y dura A la espera de que llegue por fin la ansiada ampliación, a los empresarios que quieran hacerse con suelo industrial en Taboada sólo les quedan dos opciones. La primera pasa por negociar la compra de una de las parcelas de Os Acivros que están vendidas pero sin edificar. Juan Méndez renunció a optar por esta vía porque, dice, los precios que se están pidiendo por estos terrenos están «fuera de toda lógica». A su juicio, los dueños de estas parcelas están practicando la especulación pura y dura, y alguien -Sigalsa, el Ayuntamiento o la Xunta- deberían hacer algo para terminar con estas prácticas. La segunda posibilidad de hacerse con suelo industrial en Chantada es elegir alguna de las dos parcelas que Sigalsa tiene sin vender en Os Acivros. A juicio de los empresarios locales, esos solares tienen tres problemas serios. Cada uno de ellos mide 3.500 metros, mucho para una empresa pequeña; están situadas en una pendiente que es la peor zona del polígono; y tienen mucho fondo y muy poco frontal. Estos tres factores hacen que empresarios como Juan Méndez renuncien a instalarse aquí. Ordenación imposible Igual que piden la ampliación del polígono, la asociación de empresarios del polígono -hoy prácticamente inactiva- también ha solicitado en reiteradas ocasiones que Sigalsa ordene de una manera más realista sus parcelas en Chantada. Creen que los dos solares de 3.500 metros pendientes de vender deberían ser divididos en otros de entre 700 y 1.000 metros con una forma más cómoda para construir en ellos. Juan Méndez fue testigo directo de varias conversaciones en las que el alcalde, Manuel Varela, pedía a los responsables de Sigalsa que accediesen a estos cambios. «Lo que contestaron siempre fue que quien quisiese reparcelar que comprase todos los terrenos y que luego los dividiese», afirma. Este empresario exploró una tercera alternativa, la de los 10.000 metros cuadrados propiedad del Ayuntamiento en el polígono industrial. «Por lo visto, resulta tan complicado desde el punto de vista burocrático pensar en utilizar estos terrenos que ni siquiera merece la pena», dice.