?l alcalde lucense, José López Orozco, se mostró ayer alegre por el adelanto de las elecciones autonómicas. Cree que «é a medida que había que tomar», porque, en su opinión, era una necesidad real y había un auténtico clamor social para que así fuese. López Orozco dijo que su partido, el PSdeG-PSOE, está preparado para gobernar y deseó que todos las organizaciones expliquen con claridad sus respectivos proyectos para Galicia. Es necesario el cambio, la alternancia, y, en esta ocasión -puntualizó- se dan las condiciones necesarias para ello. El presidente de la corporación municipal señaló que la actitud de la Xunta frente al Gobierno crea una situación que no es buena. Un pueblo -dijo López Orozco- no necesita un gobierno que se queje, sino que resuelva los problemas. En su opinión, la mejor muestra de debilidad de la Xunta la constituye su continuo arremeter contra Zapatero y sus ministros. Por su parte, el portavoz municipal del BNG y cabeza de lista por Lugo, Fernando Blanco, dijo que en el Bloque se felicitan por el adelanto de las elecciones, que serán «o final dun ciclo político». Habrá cambio y confía en que sea el Bloque el que lo lidere, porque, a su juicio, es lo que necesita Galicia. El mismo concejal y diputado provincial nacionalista dijo que la lista nacionalista sufrirá una profunda renovación y que la mitad de los puestos los ocuparán hombres y la otra mitad mujeres. Todo indica -Blanco ni lo afirmó ni lo negó- que la segunda plaza podría ser para la monfortina María Xosé Vega; en todo caso, el segundo puesto lo ocupará una mujer.