Reportaje | Turismo cultural en Monforte Numerosos lugares de la ciudad están relacionados con personajes y con sucesos de notable importancia histórica que no suelen figurar en las guías turísticas
23 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?umerosos lugares del casco histórico de Monforte están relacionados con personajes y hechos históricos cuya fama sobrepasa ampliamente los límites de la historia local y que, sin embargo, no suelen figurar en las guías turísticas. Tener presentes tales datos al visitar estos lugares -más conocidos por otros motivos- le confiere un importante interés añadido a los recorridos turísticos por el casco urbano. Uno de estos lugares es el palacio condal de San Vicente, hoy pertenciente al parador, que se relaciona habitualmente con el más célebre de los condes de Lemos, Pedro Fernández de Castro, mecenas de Cervantes. Menos conocido es el hecho de que en este lugar vivieron tres virreyes del antiguo imperio español: el propio Pedro Fernández de Castro y su padre -que gobernaron el sur de Italia desde Nápoles- y el décimo conde, que fue virrey del Perú y gobernó por lo tanto un vasto territorio que abarcaba los de varias actuales repúblicas hispanoamericanas. Tampoco es muy conocido el hecho de que el puente viejo del Cabe fue escenario de un violento choque armado con las tropas francesas en 1809. El episodio figura en numerosas obras históricas. A pocos pasos de este lugar, en la entrada de la calle Abelardo Baanante, está la casa donde vivía en aquella misma época la familia del que sería el primer presidente de Argentina, Bernardino Rivadavia. En este mismo sitio desemboca la calle donde nació el científico Antonio Casares, uno de los primeros que experimentaron con el cloroformo. Al otro lado del Cabe, junto al convento de Santa Clara, tuvo su última morada el predicador José de Carabantes, un célebre personaje del siglo XVII que acudió a Monforte a petición de los condes de Lemos. En otro monumento emblemático, el Colegio del Cardenal -siempre mencionado junto con el nombre de su fundador, el cardenal Rodrigo de Castro- se produjo más tarde uno de los sucesos menos conocidos de la historia local: la expulsión de los jesuitas, que fueron obligados a marchar al exilio, al igual que todos sus correligionarios estabecidos en territorios de la corona española.