OPINIÓN
01 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.SOMOS dos de los cuatro presidentes de sociedades de caza que estaban en la reunión sobre los daños de la caza, en Castroverde. Asistimos creyendo que se trataba de aunar esfuerzos para avanzar en la solución del problema de los daños y, además, como apoyo a nuestros compañeros cazadores de Castroverde, que enfrentan una situación complicada. Nos dimos cuenta enseguida de que aquello era otra cosa. Vimos con tristeza aquel día y seguimos observando en la prensa después, que el señor alcalde busca protagonismo político a toda costa. Entendemos la intranquilidad de la Sociedad de Caza de Castroverde que ve comprometido su futuro en este momento, pero desde luego su alcalde en nada les está ayudando atacando e intentando culpar de la situación a la Federación y a la Asociación de Caza, que a nuestro entender han luchado y siguen luchando por defender los intereses de los cazadores, y las sociedades de caza. Cuando los cazadores no estamos de acuerdo con su trabajo existen métodos para cambiar a sus directivos, porque los elegimos democráticamente las sociedades de caza y los cazadores; el resto nos parecen maniobras de distracción. Hablando de la propuesta que nos hizo el señor alcalde aquel día: la contratación de un seguro por parte de la administración que repercutiría proporcionalmente a los tecores según su superficie, al igual que hace Castilla León. No queremos pensar que el señor alcalde nos hizo la propuesta alegremente, sin conocer la realidad y sus consecuencias. Ese seguro cubre los accidentes de tráfico con una franquicia de 3.000 euros, que en la Comunidad de Castilla León repercute en los cotos y en este momento ya pagan aproximadamente 140 euros por kilómetro cuadrado, o sea, un coto de 20.000 hectáreas paga 28.000 euros anuales y no están cubiertos los daños a cultivos, y en cada accidente, el coto paga los primeros 3.000 euros. Nuestros otros vecinos, los de Asturias pagan los daños, incluidos los agrícolas, las sociedades de caza, y un coto de 20.000 hectáreas paga aproximadamente 50.000 euros por ese concepto. Tampoco han optado por el seguro. La postura que defiende la Federación y con la que están de acuerdo todos los presidentes de sociedades de caza con los que hablamos de estos temas es atacar el problema en su raíz: proponer cambios legales para modificar la responsabilidad de los daños. En la Ley de Seguridad Vial el responsable del atropello será el conductor o el titular de la vía, según los casos, y los cazadores sólo si es consecuencia de la acción de cazar o de una gestión negligente. La otra modificación que proponen es de la Ley de Caza, en términos parecidos. Señor alcalde, como cazador, trabaje en la dirección de todos para solucionar el problema, inste a los gobiernos con capacidad para resolverlo a legislar favorablemente, y una vez resueltos los problemas, no se preocupe que como político recibirá su parte de la felicitación de los cazadores. y Reimóndez D. , presidentes de la sociedades de caza de Suarna y de Becerreá, respectivamente.