Los vaivenes del planeta Inga

LEMOS

Crónica | Pasado, presente y futuro de Iniciativa Galega en Sarria La euforia inicial tras lograr la alcaldía se transformó en cierto desencanto por los pactos con el PP. Actualmente, el partido trata de mantener su identidad

14 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Los afiliados y simpatizantes de Iniciativa Galega son buenos clientes para los cardiólogos por los continuos sobresaltos y cambios de ánimo a los que son sometidos cada poco tiempo por sus dirigentes. Los primeros sustos llegaron con las elecciones municipales. Los resultados, notablemente inferiores a lo esperado hicieron cundir el desánimo en sus filas. Contar con dos ediles cuando esperaban un mínimo de tres y casi daban por hecho el cuarto fue un mazazo. La primera alegría llegó en la sesión de investidura. La alianza con el PP y el voto de la cabeza del lista del BNG, Sabela Caldas, le daban la alcaldía a José Antonio García. Inga volvía a ser importante en el concierto municipal. En ese momento no importaba a ningún afiliado el acuerdo con el PP, enemigo acérrimo tan solo semanas antes, y la única preocupación era celebrar como se merecía haber colocado a su candidato en la poltrona de la alcaldía. Las declaraciones iniciales de García en las que aseguraba con firmeza que iba a gobernar en solitario tranquilizaron a una parte de su partido, pero no lograron convencer a los más escépticos. Las formas se guardaron en los primeros meses del mandato, pero en la actualidad resulta un ejercicio de fe convencer a las bases de Inga de que los populares no disponen de un cuota importante de poder -fundamentalmente en temas administrativos más que de gestión- en el Concello. Situación cómoda La realidad es que esta situación tampoco resulta del todo desagradable a la mayoría de integrantes de la formación liderada por el alcalde. Una buena parte consideran que el modelo actual de gobierno y el reparto de poderes está bien, otra corriente considera esta situación como la menos mala y sólo un reducido grupo aboga por mantener la independencia a costa de lo que sea. La realidad es que las voces de los críticos fueron acalladas por el oropel del poder y la posibilidad de contar con la alcaldía -cuando eran socios del PSOE sólo dispusieron de delegaciones- es un argumento lo suficientemente poderoso como para justificar determinadas actuaciones. Al margen de lo que suponen los temas municipales, el partido tuvo que solucionar una crisis interna cuando hace unos meses su fundador, Arturo Corral, defendió la postura del ex alcalde monfortino Nazario Pin de considerar que la autovía entre Sarria y Monforte no era necesaria y que con acondicionar la carretera actual sería suficiente. El partido no tardó en tomar medidas para desdecir al ex alcalde y se ratificó en su postura clara de apostar de manera decidida por la construcción de la autovía desde Nadela hasta Sarria y su continuidad hasta Monforte. Otro aspecto con el que se han acostumbrado a convivir los sufridos integrantes de este partido nacionalista de nuevo cuño es con las especulaciones sobre su futuro como formación política, así como el de su cabeza de lista. Sus antiguos socios políticos y ahora enemigos acérrimos, los socialistas, anunciaron desde el primer día que el futuro más o menos inmediato de José Antonio García era recalar en el Partido Popular, con muchas opciones a su vez de que la formación que lidera Fernando Carlos Rodríguez absorbiera también todo el organigrama de Inga, militantes incluidos. Esta posibilidad ya se había anunciado, con bastantes visos de ser real, incluso cuando el partido no existía y era sólo un grupo independiente circunscrito a Sarria. Los cantos de sirena desde el bando de los autodenominados colaboradores no han encandilado todavía a los representantes de una formación que está pasando por una verdadera odisea. Es una incógnita que todavía está por resolver, pero lo único cierto es que Inga mantiene a duras penas su identidad y sus representantes tienen que demostrar su independencia prácticamente a diario. Su situación no es ni cómoda ni envidiable. Prueba de fuego En la campaña de la Constitución Europea, Los políticos sarrianos de Iniciativa Galega, no van a participar ni como partido ni a modo particular, La prueba de fuego para conocer un poco más el umbral en el que se mueven llegará en los comicios autonómicos de este año. En las elecciones generales José Antonio García se mantuvo neutral. En las europeas se decantó claramente por el Partido Popular con su asistencia el mitin central celebrado en Sarria y dentro de unos meses también deberá adoptar una decisión en un gesto que desvelará muchas incógnitas. Hay que considerar por otra parte que en su apoyo a los populares en los comicios europeos también pesó en gran medida la dura oposición que está ejerciendo el PSOE en el Concello, por lo que seguro que buena parte de esta ayuda el alcalde la hizo más por despecho que por devoción. Inga, de momento, sobrevive que no es poco. Habrá que esperar para comprobar si tiene futuro o si su existencia es efímera.