Crónica | Conclusiones tras un intercambio escolar Estudiantes y profesores que pasan unas semanas en Lugo transmiten diariamente a través de Internet una imagen de Galicia bastante alejada de tópicos y prejuicios
12 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Durante los últimos dos siglos fueron numerosos los viajeros extranjeros que difundieron en sus países de origen, una imagen de Galicia exageradamente exótica, tribal y en alguna ocasión casi canibalista. Esta misma semana la agencia de noticias France Press publicaba un reportaje sobre una aldea de Abadín que, sin ser literalmente falso, estaba presentado en ese tono sensacionalista. Todo lo contrario de lo anterior son las opiniones que están transmitiendo a sus familiares, y a quien entre en la página web del centro, los profesores y alumnos suecos que pasan unas semanas en Lugo, en un intercambio cultural con el Instituto Femenino. Sin dejar de asombrarse, a veces mucho, ante algunas de nuestras costumbres, en el diario que escriben se trasluce un gran respeto por una cultura que les resulta bastante ajena. La profesora que lo coordina utiliza constantemente palabras de disculpa ante cualquier juicio o expresión que pudiera interpretarse como una crítica o como una actitud reprobable. Por el contrario, alumnos y profesores tratan de documentarse y buscar el porqué, no sólo cuando realizan alguna visita o viaje. El diario, que está en el apartado wwl2a de la página www.tibble.taby.se, trasluce el interés que ponen en aprender todo lo que desconocen, con un rigor poco frecuente en un grupo de personas que sólo va a permanecer aquí desde el 10 de enero hasta el próximo día 18. También son constantes las expresiones de agradecimiento, y hasta de sorpresa, por la acogida con que son recibidos en todas partes, y en especial por las familias con las que conviven y por el personal del Instituto. A pesar de que parte del diario, que escriben en sueco y en castellano, coincide con las jornadas de muy bajas temperaturas que se registraron a mediados del mes pasado, el clima no les llama la atención en ese aspecto, e incluso califican de calurosas las horas en que salía el sol, tras las fuertes heladas nocturnas. Sí dan cuenta del deficiente aislamiento de algunas viviendas, que notaron más frías que en su país. El día que llegaron, en el aeropuerto de Santiago se encontraron con la frecuente situación de la falta de una maleta, que les retrasó una hora el desplazamiento a Lugo, sin embargo en el diario reflejan la parte positiva y dicen que sirvió para aumentar la expectación de los estudiantes por llegar a esta ciudad. También elogian el aula que pusieron a su disposición los profesores del departamento de Inglés del Femenino y las atenciones del director y del profesorado en general, sin olvidarse de la «paciencia» que tienen con el castellano que hablan los suecos. Todos los días les relatan a sus familiares en Suecia lo que vieron e hicieron, con profusión de fotos, tanto de lugares como retratos suyos y de sus anfitriones.