?a construcción de la sede es una necesidad administrativa, pero también psicológica. El consorcio nació con dudas sobre su capacidad real de maniobra, y el hecho de que cuatro años después aún carezca de oficinas propias no hace mucho por despejar esas dudas. De hecho, la sede fue la primera obra programada tras la puerta en marcha de esta entidad local, junto con la zona de recreo del río Búbal. Sede y ríos siguen siendo las preocupaciones básicas cuatro años después, como quedó claro en la visita que el psado 30 de agosto hizo a Os Peares Núñez Feijoo. De los dos proyectos que anunció aquel día, sólo está contratado el de la sede. Se encargará de terminarla la empresa de Manuel López Álvarez, un constructor de A Peroxa. Cuatro años La financiación está dividida en cuatro anualidades, pero Manuel Seoane tiene esperanzas de que el grueso del trabajo esté terminado a finales del año que viene. El armazón del edificio que hará de sede está ya construido. Lo que falta es completarlo y dotarlo de mobiliario. Mientras tanto, el domicilio social del consorcio seguirá en el centro de salud del barrio de Casdavil. El acondicionamiento de los tres ríos que pasan por Os Peares está pendiente de contratarlo la Consellería de Política Territorial.