Silencio y tregua congresual

LEMOS

Reacción | Acusaciones de Inmaculada Rodríguez

30 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?a crisis del PP de Galicia se está endureciendo con la entrada en el baile de los padrinos de las partes en conflicto -llevándose la palma la sección oficial, para ser justos-. Mientras de la parte ourensana Baltar se ha erigido en portavoz único e indisoluble, por más que le salgan psicofonías por doquier, desde el sector oficial del partido se manda al frente a conselleiros, diputados, vicepresidentes y demás. La última persona en salir a escena fue Inmaculada Rodríguez, con duras acusaciones contra Baltar por su forma de gestionar el partido en la provincia y por exigir democracia al PP de Galicia cuando él, en palabras de la vicepresidenta del Parlamento, no lo hace en el PP de Ourense. Desde el entorno de José Luis Baltar se mantiene el pacto de silencio que parece haberse acordado hasta después del congreso nacional -Fraga dijo ayer que aplazaba cualquier movimiento para después del debate que comienza hoy y que la crisis se resolverá entre éste y el congreso gallego, a celebrar el fin los días 23 y 24- y el presidente de la Diputación eludió comparecer ayer ante los medios de comunicación en la presentación del congreso xacobeo -acto que se desarrolló en el despacho contiguo al suyo-. Mas no todo fueron silencios: desde el entorno del presidente se filtró que las declaraciones de Inmaculada Rodríguez no merecían ningún tipo de consideración, si bien era todo un acontecimiento político «que por fin la vicepresidenta haya decidido salir del armario y posicionarse».